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LightSail: Navegando por el espacio con la luz del Sol


Fue a mediados de los ‘70 cuando el maestro Carl Sagan habló en la televisión estadounidense sobre navegar a través del espacio usando «viento solar». Tanto la NASA como la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial han evaluado el concepto de vela solar a comienzos de esta década, pero ahora es el turno de LightSail, una misión a cargo de la Planetary Society, organización sin fines de lucro fundada por el propio Sagan, y que hoy tiene como CEO a Bill Nye, The Science Guy.

Imagina por un momento eliminar el factor del combustible en una misión espacial. En varias ocasiones se exploró la posibilidad de incorporar tecnología nuclear a naves espaciales, y los motores de iones han demostrado ser muy eficientes en comparación con soluciones químicas tradicionales, pero aún así seguimos necesitando elementos como hidrógeno, oxígeno, uranio, plutonio, e incluso xenón. Por otro lado, contamos con una extraordinaria fuente de energía en el Sistema Solar, y para conocerla sólo debemos mirar hacia arriba. Concedido, dejar la superficie terrestre seguirá siendo trabajo de cohetes convencionales durante muchos años, pero una vez que estamos en el espacio, la radiación solar puede hacer la mayor parte del trabajo pesado. En ese punto es cuando intervienen las llamadas velas solares. Estas velas fueron mencionadas como método principal de propulsión en varios trabajos de ciencia ficción, pero el trabajo de la Planetary Society es ciencia pura. Recorriendo el camino de misiones pasadas como IKAROS y NanoSail-D, ahora se acerca el turno de LightSail.

 

El plan era que LightSail tuviera su lanzamiento el 6 de mayo pasado, pero la Fuerza Aérea estadounidense metió la cola con su misterioso X-37B, por lo tanto, la misión deberá esperar como mínimo hasta el 20 de este mes, sin descartar la posibilidad de demoras adicionales. LightSail está compuesta por tres módulos CubeSat, que una vez en el espacio deberán abrir cuatro brazos, todos ellos compartiendo el vital rol de asistir en el despliegue de las cuatro velas triangulares hechas de Mylar. El objetivo del prototipo es exactamente ese: Comprobar que la apertura de las velas puede llevarse a cabo en el espacio sin inconvenientes ni pérdida de integridad. La segunda versión de LightSail, que probablemente sea definitiva, estará dentro de otro satélite llamado Prox-1, y será trasladada a órbita con uno de los cohetes Falcon Heavy de SpaceX.

LightSail tiene un valor monumental para la Planetary Society, que carga con la memoria de Carl Sagan y su amor por la ciencia, al mismo tiempo que mantiene como representante principal a Bill Nye, mucho mejor conocido como The Science Guy al otro lado del charco. Sin embargo, el precio final de LightSail es mucho más bajo de lo que imaginamos: 4.5 millones de dólares por el programa entero, de los cuales 1.8 fueron destinados a la nave en sí. Esto representa una fracción de lo que suelen costar programas similares, por lo tanto, el objetivo de LightSail no sólo es técnico, sino también económico. Si se logra comprobar que es posible hacer buena ciencia espacial a bajo costo, las iniciativas privadas de investigación deberían multiplicarse.

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Escrito por Lisandro Pardo

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