in

¿Por qué no somos todos atractivos?

Un nuevo estudio revela porque no todos nacemos con una belleza exultanteLa paradoja de lek explica que, en algunas especies, las hembras seleccionan al macho más atractivo para aparearse. En el caso de los pavos reales, las hembras elegirán al macho con las plumas más largas en su cola. Estas características normalmente indican cierto nivel de calidad genética, como resistencia a las enfermedades, que debería ser heredado por las crías. De acuerdo a este método de selección, si las hembras solo se aparean con el macho más atractivo y sus genes son heredados, entonces en cierto punto todos los machos deberían ser igualmente atractivos y no habría selección sexual (he ahí la paradoja).

Un grupo de científicos Británicos cree haber encontrado la respuesta a la paradoja en los kits de reparación de ADN del cuerpo humano

Un kit de reparación de ADN es un set de procesos moleculares que rutinariamente reparan el daño hecho a las células de ADN. Los daños sin reparar resultan en mutaciones genéticas, que pueden ser dañinas (provocar la degeneración de tejidos, mal funcionamiento o desarrollar cáncer) o benéficas (mutaciones en la parte del genoma responsable de la defensa contra enfermedades, que hacen a un individuo mas resistente a los ataques de bacterias y virus). Algunas mutaciones afectan el proceso de reparación en sí mismo, lo que reduce la eficiencia del proceso y, en consecuencia, resulta en más mutaciones mientras el daño queda sin reparar.

Un ritmo de mutación mas alto, crea más diversidad en una población. Marion Petrie – de la Universidad de NewCastle – descubrió que las mutaciones que afectan la reparación de ADN crean una mayor diversidad genética, lo que compensa el decrecimiento de diversidad que resulta de la selección sexual.

Petrie demostró que los hombres que las mujeres encontraron más atractivos, tenían mayor diversidad genética en las áreas del genoma relacionado a la defensa de enfermedades. Este mayor ritmo de mutación es heredado por la descendencia, y dado que estos hombres son más propensos a procrear, permitirían que la selección sexual propague variaciones a través de la población, en vez de mantener la misma calidad de genes.

Esta propagación implica que dos rostros bonitos no siempre producirán el mismo resultado a través de las generaciones.

Reportar

¿Qué te pareció?

Escrito por editorwp_constanza

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Dime que móvil tienes, y te diré quién eres

Rite in the Rain – Anotaciones intactas, llueva o truene