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Retroinformática: Apple Macintosh (1984)


Hubo una época en la que, al menos técnicamente, los ordendores de Apple fueron muy superiores a los “PC compatibles”. El 24 de enero de 1984, cuando la empresa de Cupertino lanzó el Apple Macintosh,   dejó bien claro que el futuro pertenecía a los ordenadores dotados de una interfaz gráfica, y que la linea de comandos -aunque todavía no lo supiese- estaba muerta. El ordenador había sido diseñado por un equipo liderado por Steve Jobs en persona, y era una versión más potente y barata que el poderoso pero poco aceptado Apple Lisa. Hoy te contamos la historia de uno de los ordenadores más interesantes jamás construidos.

Jef Raskin, un empleado de Apple, había imaginado a fines de la década de 1970 un ordenador que fuese simple de utilizar. En esa época era posible comprar ordenadores más o menos potentes, pero utilizarlos no era nada fácil. El mundo recién estaba dejando de lado diseños como los del Altair 8800 o el IMSAI 8080 en favor de las máquinas que se comunicaban con sus dueños mediante una terminal de vídeo, pero a pesar de que representaban un gran avance frente a los paneles de llaves y LEDs, lo cierto es que aún seguían siendo bastante complicadas de utilizar. Raskin planteó el tema a sus jefes, y en septiembre de 1979 fue autorizado para iniciar el proyecto. Necesitaba un ingeniero que le construyese un prototipo, por lo que contactó a Bill Atkinson (miembro del equipo de desarrollo del Apple Lisa), quien lo puso en contacto con Burrell Smith, un empleado que había comenzado a trabajar en Apple hacia solo unos meses. Poco a poco se fue formando un equipo de desarrollo que se encargó de crear el software y el hardware del nuevo ordenador, cuyos miembros más famosos serían George Crow, Chris Espinosa, Joanna Hoffman, Bruce Horn, Susan Kare, Andy Hertzfeld, Guy Kawasaki, Daniel Kottke, Jerry Manock y, un poco más tarde, Steve Jobs.

Apple Macintosh (1984)

A la hora de buscar un nombre para la nueva máquina, Raskin eligió el de variedad de manzana favorita: la McIntosh. No fue fácil conseguirlo, ya que su parecido con la marca de los equipos de audio McIntosh creaba conflictos legales. El tema se resolvió cuando Apple finalmente compró los derechos sobre el nombre. La primer placa base desarrollada para el proyecto fue obra de Smith, quien incluyó 64KB de memoria RAM, un microprocesador Motorola 6809E, y un sistema gráfico capaz de manejar una resolución máxima de 256 × 256 píxeles con solo dos colores: blanco y negro. Uno de los encargados de escribir el sofrtware, Bud Tribble, convenció al resto de que sería importante que la máquina pudiese correr aplicaciones previamente desarrollada para el Lisa, por lo que hubo que desarrollar una segunda placa, más poderosa. El segundo prototipo utilizaba el microprocesador 68000 corriendo a 8MHz, tenía el doble de RAM, era capaz de mostrar hasta 384 × 256 píxeles y, gracias a la utilización de chips de memoria más modernos y de mayor capacidad, costaba bastante menos que el anterior.

El sistema gráfico desplegaba 512×342 píxeles.

El proyecto llamó la atención de Jobs, quien rápidamente se dió cuenta de que el Macintosh tenía un futuro comercial mucho mejor que el del Lisa, por lo que pasó a formar parte del equipo de desarrollo. Pronto comenzaron a surgir conflictos entre el cofundador de Apple y Raskin, quien abandonó el proyecto en 1981. El diseño final estuvo muy influenciado por las ideas de jobs, quien había visitado el Xerox PARC donde se desarrollaba el Xerox Alto y Smalltalk. Acceder al sancta sanctorum de Xerox no fue gratis: Jobs tuvo que permitir que Xerox comprase acciones de Apple. Como sea, todo lo que visto en Palo Alto influyó primero en el Lisa y luego en el Macintosh, cuyo diseño final no difería demasiado del segundo prototipo construido. Físicamente se parecía bastante al Lisa, incorporando en la misma carcasa el monitor, el CPU y la unidad de disquetes (400 KB por disco). El sistema gráfico había sido mejorado nuevamente, alcanzando una resolución 512×342 píxeles. En sus 64KB de ROM entraba el QuickDraw, la pieza de software clave para que el nuevo Macintosh pudiese hacer su magia. La RAM podía expandirse hasta 512KB de RAM, aunque para ello había que retirar los 16 chips de 64Kb instalados de fábrica y reemplazarlos por 16 chips de 256Kb.

El primer modelo de lo que más tarde se convertiría en una enorme familia fue anunciado al público en octubre de 1983. En diciembre varias revistas incluyeron publicidad del ordenador y finalmente, el 22 de enero de 1984 se presentó “1984”, un anuncio televisivo dirigido por Ridley Scott, durante el Super Bowl. Hoy se considera a ese anuncio como una obra maestra de la publicidad, y seguramente influyó en el éxito del Macintosh, cuyo precio era de poco menos de 2 mil dólares. En el corto puede verse como la aparición del Macintosh salva a la humanidad del intento de IBM de dominar la industria informática. Durante años la rivalidad entre ambas empresas fue fomentada desde Apple, como una forma de publicitar sus ordenadores.

El ordenador incluía de serie las aplicaciones MacPaint y MacWrite que permitían dibujar y escribir utilizando las bondades de la interfaz gráfica. La presentación oficial estuvo a cargo del Steve Jobs, quien puso en escena uno de sus famosos shows. El publico recibió bien el nuevo producto, y aunque algunos intentaros descalificarlo por su apariencia -era mucho más pequeño y bonito que un PC- pronto su sistema operativo demostró que no se trataba precisamente de un juguete. Pero no todas eran buenas noticias: el cambio de paradigma -abandonar la linea de comandos en favor de la GUI- no era fácil, y muchos desarrolladores de software demoraron meses en decidirse a migrar sus aplicaciones a la nueva plataforma, provocando que durante algún tiempo no hubiese demasiado software disponible para el Macintosh.

A pesar de ello, la máquina se vendía bien, ayudada por la agresiva campaña publicitaria de Apple. La empresa gastó unos 2 millones de euros en noviembre de 1984, comprando las 39 páginas de publicidad disponibles en la edición especial que la revista Newsweek puso en la calle con motivo de las elecciones presidenciales. Entre las primeras aplicaciones disponibles se encuentran la hoja de cálculo MultiPlan (Microsoft, 1984) y el Microsoft Word (1985). Pero en lo que realmente destacaba el Macintosh era en la autoedición. Utilizando una impresora Apple LaserWriter y el software MacPublisher o Aldus PageMaker junto a la tecnología Postscript de Adobe, los usuarios podían diseñar, previsualizar e imprimir diseños de páginas completas, integrando  texto y gráficos, con una facilidad jamás vista. Durante años “Macintosh” fue sinónimo de “autoedición”, y miles de publicaciones se realizaban cada día en una de estas maquinas.

Apple Lisa and Apple Macintosh

El segundo miembro de la familia se denominó Macintosh Plus y fue puesto a la venta en enero de 1986. Costaba casi lo mismo que el modelo original, pero ofrecía 1MB de RAM (ampliables a 4MB mediante placas especiales) y una interfaz SCSI capaz de manejar hasta siete dispositivos, incluidos discos duros y escáneres. La unidad de disquete paso a ser de 800 KB. En 1987 se presentó el  Macintosh II, dotado del nuevo microprocesador 68020 de Motorola corriendo a 16 MHz. Un co-procesador matemático Motorola 68881 ayudaba a que el nuevo modelo fuese mucho más rápido que los anteriores, y la inclusión del Color QuickDraw en la ROM proporcionó al nuevo Mac la habilidad de manejar -al menos a nivel software- cualquier resolución de pantalla y varios monitores simultáneamente. Fue el primer modelo en incorporar las ranuras de expansión NuBus, un disco duro interno y un diseño modular similar al IBM PC.

Macintosh LC II, otro modelo disponible

El Macintosh SE, lanzado junto al Macintosh II, mantenía el diseño compacto de los primeros modelos e incorporaba un disco duro de 20 MB junto a una ranura de expansión. Utilizaba también el Apple Desktop Bus (ADB) aparecido unos meses antes en el Apple IIGS, que permitía conectar teclado y ratón en el mismo puerto, uno a continuación del otro. El Macintosh IIx, puesto a la venta en 1988, utilizaba el procesador Motorola 68030, capaz de direccionar 32bits de forma nativa. Al año siguiente fue reemplazado por el  Macintosh IIcx, más compacto y con menos ranuras de expansión. El Macintosh SE/30, dotado de un microprocesador 68030 a 16MHz y el Macintosh IIci, que funcionaba a 25 MHz (el primero de la serie en ser completamente “de 32 bits”) aparecieron poco más tarde. En 1989 vio la luz el Macintosh Portable, el primero en ser alimentado mediante baterías.

Macintosh SE/30, con un microprocesador 68030/16MHz

El Macintosh IIfx, una máquina muy potente con un precio inicial de casi 10 mil dólares, se convirtió en el objeto de deseo de los diseñadores gráficos. Incluía un procesador Motorola 68030 de 40 MHz, varios cambios en su arquitectura, seis ranuras NuBus y dos CPUs adicionales dedicadas a las E/S. Luego vinieron los PowerBook, y en 1990, mientras Microsoft presentaba su Windows 3.0 -para muchos un sistema operativo inferior al de los Macintosh- Apple presento el modelo Classic, una versión económica del  Macintosh Plus, destinada a competir con la combinación IBM PC/Windows. El Macintosh LC, una versión económica con un CPU que se asemeja a una caja de pizza y equipada con un procesador Motorola 68020, capaz de mostrar 512 × 384 píxeles a todo color se sumó a la familia. Esta linea económica se vendió bastante bien y permitió a Apple enfrentar a Windows durante algún tiempo.

El 24 de enero de 1984 Apple lanzó el Apple Macintosh

En 1994 Apple dejó de lado los microprocesadores Motorola y comenzó a utilizar en sus diseño a los potentes PowerPC. Sin embargo esto no modifico el nombre de sus nuevos ordenadores, que simplemente agregaron el prefijo “Power” y se convirtieron en “Power  Macintosh”. Ese no sería el cambio más radical que sufrió esta populosa familia, ya que a partir de 1998, con la vuelta de Jobs a Apple se relanzó la linea Macintosh con el modelo “todo-en-uno llamado” iMac, cuya historia te contaremos en otra entrega de esta serie. ¡Hasta la próxima!

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Escrito por Ariel Palazzesi

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  1. La primera computadora con interfaz gráfica que usé fue una Macintosh 512K, la primera actualización de ese primer modelo 128K, muy bonita. Recuerdo que el maestro de computación tenía un Sistema con un Finder modificado que tenía efectos curiosos sobre la interfaz del sistema como unos ojitos que seguían el movimiento del cursor en pantalla o cuando expulsabas el diskette (llevandolo a la papelera) emitía un sonido como si la máquina "vomitara", toda una inovación respecto a las máquinas con DOS que predominaban en ese entonces.

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