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Retroinformática: MOS KIM-1 (1976)

MOS Technology Inc, obligada por una demanda legal impuesta por Motorola, debió modificar la distribución de pines de su producto estrella, convirtiéndolo en un trozo de plástico, metal y silicio incompatible con los ordenadores que utilizaban el Motorola 6800. Así fue como nació el “Keyboard Input Monitor” o KIM-1, un pequeño ordenador de una sola placa destinado a servir como entrenador a los diseñadores de hardware. Inesperadamente, KIM-1 fue muy bien acogido por los entusiastas y se convirtió en un éxito. Hoy te contamos la historia del bisabuelo del Commodore 64.

La semana anterior te contamos como Woz, con la ayuda de Jobs, convirtió un montón de chips sueltos en el Apple I, creando además una de las empresas del sector informático mas importantes e influyentes del mundo. Pero antes de seguir avanzando y presentando modelos de ordenadores similares al de Apple, le vamos a dedicar un poco de tiempo a una clase de microcomputador que tecnológicamente puede situarse entre los del tipo del Altair 8800 o el IMSAI 8080 y los que siguieron al Apple I. Pensados como “kits de desarrollo”, estos pequeños sistemas eran muchas veces producidos por los mismos fabricantes de chips, como una herramienta para que los ingenieros pudiesen evaluar y probar sus productos. Pero la sed de conocimientos y el entusiasmo de los usuarios de la época convirtieron a muchos de esos kits en verdaderos éxitos comerciales. El caso más emblemático es el del  MOS KIM-1.

KIM-1
KIM-1, creado en 1975 y presentado en las tiendas en 1976.

En los primeros años de la década de 1970, la empresa MOS Technology recibió con agrado la incorporación a su plantilla de personal de un grupo de ingenieros que había abandonado a su competidor Motorola. Este grupo de especialistas, encabezados por Chuck Peddle, habían sido los responsables de crear el famoso microprocesador Motorola 6800. Una vez instalados en MOS, pusieron manos a la obra y en pocos meses repitieron el trabajo creando un clon del 6800 llamado MOS 6801. El chip era indistinguible del fabricado por Motorola -al fin y al cabo, habia sido creado prácticamente por el mismo equipo de trabajo- y era 100% compatible con aquel, pero un poco más barato. Esto le permitió a MOS ganar buena parte del mercado, ya que su producto podía ser directamente enchufado en una placa madre diseñada para el chip de Motorola. Obviamente, esta situación le gustó muy poco a los abogados de la creadora del 6800, que empapeló  a MOS Technology con una serie de demandas legales.

Diagrama de KIM-1. No era muy difícil copiar este PCB

Como suele ocurrir en estos casos, la justicia tuvo un comportamientos más bien extraño, y permitió a MOS salir del embrollo en que se había metido simplemente modificando la distribución de los pines de su chip. El nuevo modelo, llamado MOS 6502, seguía siendo un “6800”, pero las patitas metálicas del microprocesador se ordenaban de una forma diferente. Esto provocó que ya no fuese posible el reemplazo directo entre chips, y las ventas de MOS comenzaron a resentirse. Era necesario convencer a los desarrolladores de que el MOS 6502 era un micro útil, y para ello hacia falta proporcionarles una plataforma económica y flexible con la que pudiesen “jugar” hasta familiarizarse con el producto. Así fue como el mismo Chuck Peddle tuvo a su cargo el desarrollo de un kit destinado a suplir esta demanda. El resultado fue el “Keyboard Input Monitor” o KIM-1, creado en 1975 y presentado en las tiendas en 1976.

El usuario disponía de un teclado compuesto por 24 teclas

El KIM-1 era un pequeño microcomputador cuyos componentes se alojaban en una sola tarjeta de circuito impreso. Resultaba muy fácil de montar, ya que a diferencia de otros kits anteriores solo empleaba unos pocos chips. El usuario disponía de un teclado compuesto por 24 teclas -10 dígitos, letras de “A” a “F” y algunas teclas de control- y una “pantallaformada por 6 digitos LED de 7 segmentos. A pesar de lo rudimentario que esto pueda parecer, era infinitamente mejor que el sistema de llaves y LEDs utilizados por MITS o IMSAI. Pero lo que más gustó a los interesados en los ordenadores en forma de KIT fue su precio: 245 dólares. Por ese dinero, el comprador se llevaba a su casa un computador funcional (o al menos, “funcional” luego de haberlo ensamblado) con 1KB de RAM completo. Para tener una idea del valor que tenia para un programador esa “enorme cantidad” de memoria, basta con recordar que para llegar a ese monto, MOS empleó 8 chips MOS 6102, cada uno con 1024 bits.

Manuales del KIM-1

Una de las características más interesantes del KIM-1 era su posibilidad de expansión. Peddle había utilizado dos chips MCS6530Peripheral Interface/Memory Device”, capaces de gestionar más memoria o periféricos. Dos conectores situados en el borde izquierdo de la placa permitían agregar dispositivos al sistema, y rápidamente la comunidad comenzó a desarrollar interfaces para  grabadores de cassettes, terminales de vídeo, ampliaciones de memoria y mucho más. El mercado rápidamente se inundó de libros dedicados al KIM-1. En ellos se podia encontrar información indispensable sobre su hardware, pequeños ejemplos de software, y guías para escribir programas utilizando el lenguaje ensamblador del 6502. Entre los agregados más comunes se encontraba uno con un pequeño altavoz, que gracias a un programa permitía al KIM-1 generar sonidos y melodías. Una versión de BASIC, el Tiny BASIC, también fue adoptada por muchos usuarios, a pesar de que requería de 4BK de RAM adicionales. Leer esos 4KB desde una cinta de cassette demoraba aproximadamente 15 minutos.

Cuando el KIM-1 ganó cierta popularidad, ocurrió lo inevitable: surgieron los clones. Irónicamente, la empresa que había sido obligada a rediseñar su producto por ser la copia de otro, comenzó a ser copiada más o menos descaradamente. La sencillez del KIM-1 permitía que prácticamente cualquier aficionado realizase un proceso de “ingeniería inversa” sobre la placa de circuito impreso de dos caras, obtuviese un volcado de la ROM y -en pocos días- tuviese un nuevo ordenador. Muchos lo hicieron, y algunos -como el KIN-1, de KIN Computers– fueron utilizados como “ordenadores de vestir”, disimulados bajo la ropa y utilizados en los casinos para “contar cartas” en las mesas de juego. Pero la competencia más fuerte surgiría de Rockwell International y Synertek.

Rockwel AIM 65
Rockwel AIM 65, algo más completo que el original. (oldcomputers.net)

Rockwell International, un fabricante de semiconductores, disponía de una licencia para comercializar su propia versión del microprocesador 6502, y sus responsables viendo el éxito que estaba teniendo el KIM-1, no dudaron en crear su propia “tarjeta de evaluación”. Así fue como en 1976 nació el Rockwel AIM 65, un microcomputador dotado de un teclado ASCII completo, una pantalla compuesta por 20 caracteres LED alfanuméricos de 14 segmentos y una pequeña impresora. Era mucho más atractivo que el KIM-1, y los chips opcionales de ROM conteniendo un programa ensamblador o un intérprete BASIC de Microsoft ofrecidos por Rockwel lo convirtieron en el favorito de muchos usuarios.

Publicidad de MOS KIM-1

Synertek tampoco quería quedar fuera del negocio, por lo que puso a sus ingenieros a trabajar contra reloj, y pocas semanas despues presentó el SYM-1, un sistema algo mejor que el KIM-1 pero no tan completo como el AIM 65. Disponía de una pantalla como la del primero, pero un teclado -de membrana- con 29 teclas bastante más completo que el original de MOS. Sus desarrolladores lo dotaron de los mismos conectores de expansión que el original, por lo que las placas diseñadas para el KIM-1 podían utilizarse sin cambios en el producto de Synertek. En la placa madre también había una interfase RS-232de verdad” (es decir, con los voltajes exactos requeridos por la norma), lo que decidió a muchos usuarios a elegir este modelo y no otro. Pero la historia del KIM-1 estaba lejos de terminar.

Commodore PET 2001
El “KIM-2” se convirtió en el “Commodore PET 2001”

MOS Technology fue comprada por la ascendente Commodore International, una empresa propiedad de Jack Tramiel que comenzó  fabricando máquinas de escribir, más tarde había incursionado (con mucho éxito) en el mercado de las calculadoras electrónicas y que había decidido probar suerte con la venta de ordenadores personales. Commodore comercializó durante algún tiempo el KIM-1 con su marca, pero puso a Chuck Peddle a trabajar en una versión ampliada del sistema. El nuevo KIM debía contar con un teclado QWERTY  completo (como el que tenían las máquinas de escribir), un grabador de cassette, un BASIC en ROM listo para utilizarse ni bien se encendiese el ordenador, y una pantalla de vídeo. Para entrar con fuerza en el mercado de los ordenadores, Commodore necesitaba algo de la talla del Apple I, y Peddle era el indicado para proporcionárselo. Cuando el producto estuvo listo, en 1977, fue comercializado como “Commodore PET 2001”, antecesor del Commodore VIC20 y -por lo tanto- “abuelo” del Commodore 64, ordenadores a los que sin duda dedicaremos un artículo en las próximas semanas.

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Escrito por Ariel Palazzesi

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