Desde que tenemos uso de razón lo estamos pidiendo y nadie nos escuchaba. En serio. Soñábamos con él y nadie nos prestaba atención, diciendo que era inútil y que su creación no tenía sentido. Al final hemos triunfado y alguien nos terminó oyendo, pues encontramos un chimpancé robótico que se transforma en vehículo. Referencias a Transformers de lado, este robot cuadrúpedo que se transforma en tanque puede ser una gran ayuda en urgencias y accidentes de todo tipo, especialmente en los que hay que escalar y luego aplastar.

Robot cuadrúpedo que se transforma en tanque
Robot cuadrúpedo que se transforma en tanque

Un chimpancé robótico en la DARPA Robotics Challenge

La DARPA Robotics Challenge es una competición que genera adrenalina en los participantes, que corren contra reloj para investigar y desarrollar robots capaces de ejecutar tareas complejas en peligrosos y degradados entornos. El premio no es para nada reprochable, ya que quien tenga el modelo más completo de un robot de estas características se hará con 2 millones de dólares en financiación, además de la importante certificación del departamento de defensa de los Estados Unidos, a cargo de DARPA.

Entre los proyectos presentados encontramos uno que nos llamó la atención por los conceptos escogidos para fabricarlo, ya que se trata de un simio robot que escala casi cualquier estructura y luego, tras unos movimientos mecanizados, se transforma en un tanque que apisona cualquier terreno en el que tenga que transitar.

CHIMP, el robot de Carnegie Mellon

CHIMP es el nombre de este robot y surge de las siglas de CMU Highly Intelligente Mobile Platform, toda una declaración sobre el poderío de un robot cuadrúpedo que se transforma en tanque. A cargo de un equipo de 10 personas pertenecientes a Carnegie Mellon National Robotics Engineering Center, el robot es parte de un proyecto mayor llamado Tartan Rescue.

La apariencia de simio (en realidad la forma del cuerpo y la longitud y articulaciones de sus miembros) tiene el objetivo de dar una movilidad fuera de lo común a un robot de salvataje para situaciones extremas. Sus miembros se convierten en orugas de tanques, pudiendo deslizarse sobre terrenos complicados en los que un robot bípedo podría no hacer pie. Además, se evita lo complejo y caro que es construir un sistema de balanceo que funcione eficientemente en entornos donde tal vez se lidie con vientos, agua, fuego, etc.

Con pinzas en sus manos, este robot también puede tomar objetos y maniobrarlos con respetable detalle. También le sirven para colgarse de estructuras y subir escaleras como si fuera un bombero entrenado, alcanzando alturas que ningún otro robot de la gama puede dominar. La operación de CHIMP se realiza mediante un programa con imágenes 3D en tiempo real: los sensores del robot van detectando el ambiente que lo rodea y transmiten esa información al programa para que el operador maniobre con anticipación.

Muchas posibilidades en DARPA

Con una forma diferente, mucha agilidad, versatilidad y evadiendo cualquier problema de balance gracias a que usa estabilidad estática, este robot cuadrúpedo que se transforma en tanque tiene muchas posibilidades de hacer un buen papel en el concurso de DARPA que cierra el 23 de diciembre de este año.

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