El innovador concepto de lanzadera espacial Skylon, de diseño británico, recibirá de la Agencia Espacial Europea (AES) un millón de euros para su desarrollo. Este avión espacial podrá despegar de la pista de cualquier aeropuerto normal, transportando hasta 12 toneladas de carga útil al espacio, y aterrizar en la misma pista desde la que despegó. El dinero servirá para que Reaction Engines desarrolle el motor de su cohete “Sabre”, alimentado por el oxígeno del aire.

No solo la NASA trabaja para llevarnos al espacio. Reaction Engines es una compañía que está diseñando un vehículo espacial reutilizable llamado Skylon, que podría estar listo para su primer vuelo en unos 10 años. Alan Bond, director de Reaction Engines, explica que “el coste del lanzamiento de un cohete tradicional, unos 100 millones de dólares, es un verdadero lastre que impide el crecimiento de este mercado. El santo grial para la transformación de la economía del espacio es el empleo de naves realmente reutilizables, capaces de despegar desde un aeropuerto, de llegar por sus propios medios al espacio transportando satélites, y de regresar a salvo a la Tierra”. Lo más parecido que tenemos disponible es el transbordador espacial, del que solo el orbitador puede volver a usarse luego de ser reacondicionado durante varios meses en tierra.

Skylon: Nave espacial híbrida en 2019
Space Shuttle: sólo el orbitador es reutilizable

Un motor híbrido entre avión y cohete

El dinero invertido por la AES debería ayudar a Bond en la tarea de demostrar que esta tecnología, incluyendo el motor de cohete alimentado por aire llamado “Sabre”, es posible. En efecto, la clave tecnológica del concepto Skylon es su sistema de propulsión Sabre. Se trata de un motor de jet que es una especie de híbrido entre el motor de un avión y el de un cohete. Si bien quema hidrógeno y oxígeno para obtener su empuje, obtiene el oxígeno que consume de la propia atmósfera.

Skylon: Nave espacial híbrida en 2019
Sabre tendrá que lidiar con gases a más de 1.000 grados centígrados

Cuando se desplace a altas velocidades, Sabre tendrá que lidiar con gases a más de 1.000 grados centígrados de temperatura en su toma de alimentación. Este aire deberá ser enfriado antes de poder ser comprimido para quemarlo con el hidrógeno. El verdadero éxito de este motor a reacción es su revolucionario intercambiador de calor prerefrigerado. Todo un entramado de tuberías extremadamente finas recubre la toma de gases calientes para hacer descender su temperatura a menos 130 grados centígrados en tan solo una centésima de segundo.

Pruebas en tierra y colaboración europea

El dinero de la AES viene de los programas de desarrollo de tecnología de la agencia y permitirá que Reaction Engines construya instalaciones en Culham (Reino Unido) para hacer pruebas exhaustivas del sistema prerefrigerador. Otros aspectos del diseño del Skylon serán desarrollados en EADS Astrium, en la agencia espacial de Alemania (DLR) y en la Universidad de Bristol.

Si bien Europa cuenta con cohetes desechables muy capaces, como el Ariane 5, la AES tiene desde hace tiempo intenciones de desarrollar un sistema reutilizable cuyo costo operativo sea menor que el actual. Si todo sale bien, el Skylon podría ser parte de la próxima generación de sistemas de lanzamiento.

Skylon: Nave espacial híbrida en 2019
Skylon: Nave espacial híbrida en 2019

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