Una investigación siguió con un Apple AirTag un envío de aproximadamente 1.000 libros comprado a través de Biblio hasta la instalación LAS8 de Amazon, en la zona de Las Vegas. Empleados describieron allí una operación identificada como VGT3, donde se retirarían las encuadernaciones para escanear las páginas sueltas. El proceso destruiría los ejemplares físicos, pero Amazon no ha identificado ningún modelo de IA, dataset o recorrido concreto para esos textos.

El envío seguido hasta LAS8

El pedido se realizó a través de Biblio, un marketplace de libros, y uno de los ejemplares llevaba oculto un Apple AirTag. El dispositivo permitió seguir el recorrido del envío hasta LAS8, una instalación de Amazon situada en la zona de Las Vegas.

Eso es lo que demostró el seguimiento: el destino del envío. No demuestra por sí solo qué ocurrió después con ese libro concreto ni que acabara dentro de un modelo de IA. La investigación sí relaciona el destino con los testimonios de empleados sobre VGT3 y con una operación de escaneado destructivo.

Qué se haría, según los empleados, en VGT3

Amazon habría cortado y escaneado libros en su operación VGT3
El vídeo muestra el recorrido del envío seguido con un Apple AirTag, la instalación LAS8/VGT3, su emblema y una demostración del corte del lomo.

Los empleados describieron un flujo industrial bastante directo: recibir los libros, identificar cada ejemplar mediante su ISBN o código de barras, retirar el lomo o la encuadernación y pasar las páginas sueltas por escáneres. Una vez separadas, las hojas ya no formarían un libro que pudiera volver a montarse.

El vídeo documental muestra la ruta del AirTag, la instalación LAS8/VGT3, el emblema de la operación y una demostración del corte del lomo. El emblema —un dinosaurio que sujeta y desgarra un libro— identifica visualmente a VGT3, pero no prueba por sí solo todos los detalles del proceso descrito por los empleados.

La respuesta de Amazon no identifica una IA

La entrevista explica la investigación del AirTag, el proceso atribuido a VGT3 y la respuesta general de Amazon.

Amazon ha confirmado que compra libros a través de canales comerciales para ayudar a desarrollar y mejorar los productos y servicios que utilizan sus clientes. Esa declaración no confirma que VGT3 escanee libros para entrenar IA, ni menciona un modelo, un dataset o un sistema concreto que reciba las páginas digitalizadas.

Por eso conviene separar dos afirmaciones. La primera es el proceso atribuido a VGT3: corte de encuadernaciones, escaneado de páginas y destrucción de los ejemplares físicos. La segunda es el destino de los datos: la investigación lo relaciona con el entrenamiento de IA, pero no identifica un modelo de Amazon ni demuestra la ruta completa desde el escáner hasta ese sistema.

La entrevista sobre el caso explica el seguimiento, el funcionamiento descrito de VGT3 y la respuesta general de Amazon. También mantiene una limitación importante: el caso no permite concluir que todas las compras de libros de Amazon sigan el mismo recorrido.

«Raro» no significa necesariamente irreemplazable

La palabra «raro» se usa aquí para describir libros antiguos, descatalogados, de circulación limitada o difíciles de encontrar. No equivale automáticamente a «único ejemplar superviviente».

La evidencia disponible no identifica ningún título concreto destruido en VGT3 ni demuestra que se perdiera una edición irreemplazable. Esa distinción importa: destruir un libro descatalogado puede plantear problemas de conservación y acceso, pero no es lo mismo que destruir el último ejemplar conocido de una edición.

Tampoco hay una lista pública de títulos que permita valorar uno por uno su importancia histórica o cultural. El caso documenta un método y un destino reportado; no permite convertir todo el envío en una colección de tesoros únicos.

Google Books demuestra que hay otra vía

Sí, los libros pueden digitalizarse sin destruirlos. El ejemplo de Google Books citado en este caso describe métodos de escaneado no destructivo que permiten devolver los ejemplares después de capturar sus páginas.

La comparación no demuestra qué método es más barato, rápido o productivo a la escala de Amazon. Sí establece algo más sencillo y útil: cortar la encuadernación no es la única opción técnica para convertir un libro físico en datos digitales.

Tres formas de digitalizar libros

EnfoqueTratamiento físicoRelación con la IA o la digitalización
VGT3, según los testimoniosSe retirarían los lomos o las encuadernaciones y se escanearían las páginas sueltas; los ejemplares físicos quedarían destruidos.La investigación relaciona el proceso con datos para entrenar IA, pero no identifica un modelo ni un dataset de Amazon.
Project Panama, de AnthropicEl caso separado de Anthropic describe un proyecto de escaneado destructivo de libros impresos.Está relacionado con el entrenamiento de modelos de IA y con un litigio propio; no demuestra cuál es la situación legal o técnica de Amazon.
Google BooksEscaneado no destructivo, con devolución de los libros tras la digitalización en la comparación citada.Ejemplo de digitalización a gran escala sin cortar las encuadernaciones.

Project Panama sirve como contexto, no como prueba sobre Amazon. Los materiales relacionados con Anthropic distinguen entre libros adquiridos legalmente y otra colección de libros pirateados. Esa diferencia impide trasladar automáticamente sus hechos, argumentos o consecuencias al funcionamiento de VGT3.

La evidencia disponible tampoco establece una regla general según la cual el copyright obligue a destruir todos los originales después de escanearlos. Una cosa es que una empresa opte por separar las páginas para procesarlas y otra, muy distinta, que exista una obligación legal universal de hacerlo.

La cuestión cultural va más allá del archivo digital. Un escaneado puede conservar el contenido legible, pero elimina el objeto físico: su encuadernación, sus materiales y su posible valor como pieza de una colección. Y cuando no existe un inventario título por título, es imposible saber qué parte de ese patrimonio se perdió.

El dato más sólido del caso es, por tanto, el recorrido del envío y el proceso descrito para VGT3. La conexión con el entrenamiento de IA es una explicación central de la investigación, pero el nombre del modelo, el dataset y el destino final de las páginas siguen sin estar identificados. Esa diferencia no es un detalle de letra pequeña: es la frontera entre lo que el caso documenta y lo que todavía se infiere.