Las cifras atribuidas al prospecto confidencial de Anthropic, difundidas el 28 de septiembre de 2026, sitúan en 518.000 millones de dólares sus compromisos de nube, cómputo e infraestructura a lo largo de varios años. La empresa preparaba confidencialmente una posible salida a bolsa: la noticia se refiere a esa preparación, no a una oferta pública de acciones.

Los compromisos plurianuales de infraestructura

Los 518.000 millones de dólares corresponden a obligaciones de infraestructura acumuladas durante varios años, no al gasto de un solo ejercicio. El horizonte descrito para esos compromisos ronda una década.

La cifra agrupa servicios de nube, capacidad de cómputo e infraestructura. Da una idea de la escala de recursos que Anthropic prevé asegurar para sostener su actividad, aunque el total no representa el dinero gastado en 2025.

Ingresos y pérdidas reportados para 2025

Un panel analiza los ingresos de 2025, las pérdidas y la concentración de clientes que se atribuyen al prospecto confidencial

Las cifras atribuidas al prospecto sitúan los ingresos de Anthropic en unos 4.600 millones de dólares en 2025, cerca de 12 veces el nivel de 2024. En ese mismo ejercicio, la pérdida operativa fue de 8.060 millones de dólares, frente a 2.980 millones en 2024.

La pérdida neta fue de aproximadamente 42.000 millones de dólares. Incluía alrededor de 34.000 millones en un cargo contable relacionado con financiación, por lo que esa cifra no equivale a la pérdida operativa. Anthropic también habría gastado 7.330 millones de dólares en cómputo e infraestructura durante 2025, aproximadamente tres veces el importe del año anterior.

La capacidad comprometida y los clientes

La escala de las obligaciones a largo plazo coincide con una concentración de ingresos en un grupo reducido de compradores: dos clientes aportaron cerca del 12% cada uno de los ingresos de Anthropic en 2025. Además, algunos grandes compradores carecían de contratos de gasto a largo plazo.

Así, el crecimiento de ingresos reportado convive con pérdidas operativas y con compromisos de capacidad que se extienden durante años. Para entender las cifras, importa distinguir el gasto anual en infraestructura de las obligaciones plurianuales y la pérdida operativa de la pérdida neta.