La Ecuación Digital informó el 25 de octubre que AWS realizó el ejercicio previsto para el día anterior. AWS había anunciado una prueba de varias horas y dijo que compartiría una actualización posterior con clientes y reguladores.

Qué conexiones y sistemas iba a desconectar AWS

AWS planeaba interrumpir durante varias horas la conexión de AWS European Sovereign Cloud con AWS Global Network, su red troncal privada. El tráfico operativo debía redirigirse por Internet mediante conexiones dedicadas de proveedores europeos. La nube, por tanto, mantendría la conexión a Internet.

El plan también contemplaba desactivar un sistema distinto para transferencias operativas limitadas, como la réplica de código fuente validado, las actualizaciones de software y cierta información rutinaria. AWS afirmó que el contenido de los clientes y los metadatos creados por ellos permanecen en la Unión Europea. Para el ejercicio, el equipo residente en la UE usaría recursos de hardware y software del propio AWS European Sovereign Cloud.

AWS esperaba que la prueba no afectara a la disponibilidad de AWS European Sovereign Cloud, otras regiones de AWS ni AWS Direct Connect. También advirtió de posibles interrupciones breves mientras las rutas de red se ajustaban al cambio. Eran previsiones de AWS, no resultados observados.

Qué podía demostrar una prueba de varias horas

El ejercicio se centraba en la continuidad operativa durante la desconexión de esos sistemas y bajo las condiciones anunciadas. AWS dijo que buscaba generar evidencia técnica y operativa alineada con el Marco de Soberanía en la Nube de la Comisión Europea y los criterios C3A de la Oficina Federal de Seguridad de la Información de Alemania. Lo planteó como una prueba, no como una certificación.

Una prueba de unas horas puede abordar la continuidad en ese intervalo; no responde por sí sola a cómo se sostendría la operación durante semanas o meses. Tampoco resuelve cuestiones jurídicas o de dependencia de la cadena de suministro.