El acceso de NASA a la órbita baja cambió tras el retiro del transbordador espacial en 2011: la agencia recurrió a Rusia para transportar astronautas a la Estación Espacial Internacional (ISS) mientras se preparaban nuevas naves estadounidenses. Dragon llevó personas a órbita por primera vez en mayo de 2020, en la misión Demo-2 de NASA.
Del transbordador a los vuelos de Dragon
El retiro del transbordador dejó a NASA dependiendo de Rusia para los viajes tripulados a la ISS durante la preparación de vehículos comerciales estadounidenses. SpaceX y Boeing desarrollaron naves para ese servicio; Dragon alcanzó el hito de llevar astronautas a órbita en mayo de 2020.
NeoTeo ya había abordado el futuro de Falcon 9 y Dragon. La historia de estos vehículos forma parte de una transición más amplia: mantener los vuelos tripulados hacia la estación mientras cambian las naves disponibles.
Starliner y los retos de la certificación
El vuelo de prueba tripulado de Starliner comenzó en junio de 2024. Los problemas en sus propulsores llevaron a NASA a devolver la nave sin su tripulación. El episodio subrayó que desarrollar una nave para transportar personas no basta: también debe completar las pruebas necesarias para realizar ese servicio con astronautas a bordo.