El desarrollo de ordenadores cuánticos podría transformar para siempre el mundo de la informática. Aunque la teoría promete un rendimiento muy superior al de los superordenadores tradicionales, la informática cuántica todavía está en sus inicios. Aun así, Google y la NASA han decidido ampliar su contrato con D-Wave, lo que les dará acceso al nuevo D-Wave 2X, con el doble de potencia que el sistema anterior.
Dudas sobre el rendimiento cuántico
Toda nueva pieza de tecnología debe pasar por un proceso de evaluación, y tarde o temprano surgen estudios que ponen en duda sus beneficios. Los ordenadores cuánticos no han escapado a esta realidad. El año pasado, un informe conjunto de Google, Microsoft Research y al menos dos universidades concluyó que las ventajas de velocidad de un sistema cuántico no estaban allí. La respuesta de D-Wave, el fabricante del ordenador sometido a la prueba, no se hizo esperar: calificó el estudio de «basura». Tras semejantes declaraciones, cualquiera podría pensar que la relación entre las partes se habría roto. Sin embargo, tanto Google como la NASA decidieron extender su contrato con D-Wave por siete años más.
https://www.youtube.com/embed/-LhPE6FpJYkCaracterísticas del D-Wave 2X
Este nuevo modelo duplica la capacidad de la generación anterior. Mientras que un ordenador D-Wave podía procesar 512 qubits, el D-Wave 2X eleva esa cifra a más de 1.000 qubits, operando a una temperatura extraordinariamente baja, de apenas 15 milikelvins. El acuerdo también establece que Google y la NASA recibirán cualquier versión actualizada del ordenador durante el tiempo que dure el contrato, aunque la suma exacta que hará posible todo esto no ha trascendido.
¿Por qué seguir apostando por lo cuántico?
¿Por qué continuar esta línea de investigación si existen tantas dudas sobre sus beneficios? Precisamente, por esas dudas. Los expertos aún no están seguros de cómo medir con precisión y efectividad el rendimiento de un ordenador cuántico. En Google creen que el potencial de las plataformas cuánticas para la inteligencia artificial y el aprendizaje automático es gigantesco, mientras que el plan de la NASA es aplicar ese mismo potencial en la exploración espacial. El D-Wave 2X representa una nueva aventura de siete años que podría modificar para siempre el panorama de la informática, o quizás llevar a algo incluso mejor.
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