Un equipo de científicos de Francia, Suiza y Portugal ha descubierto un planeta que, por su temperatura y composición, puede ser habitable para los seres humanos. Es el primer planeta que se descubre con estas características y, además, se encuentra relativamente próximo a la Tierra. El planeta gira en torno a una estrella enana roja llamada G1581, una de las cien más cercanas a nuestro sistema solar, situada a 20,5 años luz de la Tierra.
Un mundo rocoso con agua líquida
La temperatura del planeta varía entre 0 y 40 grados Celsius, lo que permite la presencia de agua en estado líquido en su superficie. Su masa es relativamente pequeña para su tamaño, lo que permite imaginar una constitución rocosa, cubierta por un océano, como en la Tierra, y quizás un núcleo metálico de menores dimensiones que el de nuestro planeta. El planeta tarda solo 13 días en recorrer toda su órbita en torno a la estrella G1581.
La fuerza de gravedad en la superficie de este planeta es 2,2 veces la existente en la Tierra. A pesar de ello, el equipo que lo ha descubierto considera que “se trata de un planeta idóneo para ser objeto de misiones dedicadas a la investigación de la vida extraterrestre”, debido a sus condiciones de temperatura y de relativa proximidad al sistema solar.
La cuestión de la distancia
Por supuesto, al hablar de “proximidad” lo hacemos en términos de distancias astronómicas. Que G1581 esté a 20,5 años luz de distancia no significa que un viaje hasta ella nos lleve ese tiempo: 20,5 años es lo que tarda la luz, que viaja a 300 mil kilómetros por segundo, la máxima velocidad alcanzable en el universo (si Einstein no se equivoca). Nuestra tecnología solo ha logrado velocidades que son una pequeña fracción de esa, por lo que un viaje a G1581 demoraría varios siglos.
Un sistema con más planetas
El mismo grupo de investigadores ya había ubicado otro planeta en el sistema de esa misma estrella enana, con la masa de Neptuno y una órbita de 5,4 días, en el año 2005. Ahora también han reportado un tercer planeta, con una masa ocho veces mayor que la de la Tierra, que tarda 84 días en dar una vuelta en torno a la G1581.
El instrumento del hallazgo
Para hacer estos descubrimientos, los astrónomos han utilizado el espectrógrafo HARPS de nueva generación, instalado en el telescopio gigante de La Silla, en el desierto chileno de Atacama.
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