Una investigación de The New York Times publicada el 29 de octubre de 2026 informó de que las autoridades estadounidenses sospechaban que filiales de Megaspeed en Malasia e Indonesia habían desviado a China chips Nvidia H100 y H800 valorados en unos 2.000 millones de dólares. También señaló sospechas sobre Alice Huang, directiva de Megaspeed, por supuestamente pasar información a China.

Las sospechas sobre Megaspeed y Alice Huang

La investigación estadounidense habría comenzado a finales de 2024, después de que un funcionario del Departamento de Comercio visitara un centro de datos de Megaspeed en Malasia y encontrara equipos Nvidia todavía embalados.

El relato sitúa a Jensen Huang, consejero delegado de Nvidia, fuera de la investigación: afirma que no había sido informado de ella. Nvidia describió sus encuentros con Alice Huang como reuniones habituales con clientes.

Las compras de Malasia y el desvío alegado

Los datos comerciales de ImportGenius citados en la investigación recogen al menos 4.800 millones de dólares en compras de equipos con tecnología Nvidia por parte de la filial malasia de Megaspeed, entre junio de 2024 y febrero de 2026. Esa cantidad corresponde a compras; los unos 2.000 millones de dólares se refieren al valor atribuido a los chips H100 y H800 presuntamente desviados.

Qué respondieron Nvidia, Megaspeed y China

John Rizzo, portavoz de Nvidia, dijo que la compañía había investigado las acusaciones de contrabando y las rechazaba. Megaspeed anunció una investigación interna independiente y su disposición a cooperar con las autoridades estadounidenses. La Embajada de China en Washington calificó las acusaciones de infundadas.

Otros expedientes sobre chips Nvidia

En Operation Gatekeeper, Alan Hao Hsu y la empresa Hao Global se declararon culpables el 10 de octubre de 2025. Newsweek informó de que el caso abarcó al menos 160 millones de dólares en GPU Nvidia H100 y H200 exportadas o cuya exportación se intentó entre octubre de 2024 y mayo de 2025. También se incautaron GPU y efectivo por valor de más de 50 millones de dólares.

Bloomberg informó por separado de una investigación en Taiwán: tres personas fueron detenidas y se incautaron unos 50 servidores Super Micro con chips Nvidia. Al menos un envío habría pasado la aduana taiwanesa.