A contramano de lo que casi todas las personas creen, unos estudios recientes demostrarían que la regeneración del tejido cerebral es posible. Los estudios, realizados en animales, concluyen que tanto la restricción calórica y el ayuno intermitente como la ingesta de vitaminas y minerales pueden obrar el milagro de estimular la producción de neuronas a partir de células madre. La pregunta del millón es, por supuesto, si estas técnicas funcionarían en humanos.

¿Es posible la regeneración cerebral?
¿Podremos evitar la enfermedad de Alzheimer?

Los experimentos en animales

Una serie de experimentos efectuados sobre animales en el Instituto Nacional sobre Envejecimiento del Centro de Investigación en Gerontología y la Escuela de Medicina de la Universidad Johns Hopkins ha demostrado que la restricción calórica y el ayuno intermitente, junto con la ingesta adecuada de vitaminas y minerales, pueden aumentar la resistencia a las enfermedades, prolongar la esperanza de vida y estimular la producción de neuronas a partir de células madre.

Como si tales resultados no fuesen lo suficientemente polémicos e interesantes como para poner en guardia a la comunidad científica, también se encontró evidencia de que el ayuno es un mecanismo útil para mejorar la elasticidad sináptica, incluso logrando el “recableado” de algunas funciones luego de una lesión cerebral. Estos beneficios parecen derivarse de una respuesta de estrés celular similar, al menos conceptualmente, a la regeneración de las células musculares que se produce como respuesta al estrés que provoca el ejercicio regular.

El dilema del ayuno: cerebro o vida sexual

Además, otros estudios sugieren que el aumento de los intervalos de tiempo entre comidas puede ser una mejor opción que la restricción calórica crónica, porque la disminución del ritmo de producción de las hormonas sexuales que se producen cuando un individuo está mal alimentado puede afectar negativamente tanto el rendimiento sexual como la salud del cerebro. La producción de hormonas sexuales como la testosterona y los estrógenos mejora cuando una persona recibe un abundante suministro de alimentos. Esto podría plantear un dilema interesante: o comemos poco y tenemos un cerebro en perfectas condiciones, o comemos mucho y somos unos verdaderos atletas sexuales. En otras palabras, parece que el tema del ayuno, si bien nos haría más inteligentes y saludables, nos arruinaría la diversión en el dormitorio.

¿Es posible la regeneración cerebral?
El ayuno es un mecanismo útil para mejorar la elasticidad sináptica

Alternativas sin pasar hambre

De todos modos, no todo está perdido ni tiene por qué ser blanco o negro. Como siempre, hay una buena posibilidad de lograr un equilibrio que nos permita disfrutar de buen sexo sin necesidad de que tengamos un cerebro destruido por el exceso de calorías. Estudios efectuados en Japón, por el Burnham Institute for Medical Research and Iwate University, demuestran que algunos compuestos vegetales pueden ser la llave para mantener el cerebro en buen estado sin necesidad de pasar hambre. Y Bruce N. Ames, un bioquímico de la Universidad de California, asegura que la ingesta regular de algunos ácidos grasos como el Omega-3 que se encuentra en peces como el salmón o las sardinas, puede ser efectivo incluso para ayudar a evitar la enfermedad de Alzheimer. Como puede verse, hay muchos estudios dirigidos a lograr el objetivo de mejorar la salud celular de nuestro órgano distintivo: el cerebro.

Lo que falta por recorrer

Falta mucho camino por recorrer para tener resultados absolutamente concluyentes o una terapia, basada en estos estudios, que funcione a la hora de tratar a pacientes con alguna clase de lesión cerebral. Pero no deja de ser irónico que, mientras la mayoría de la población de las naciones desarrolladas tiene problemas de sobrepeso, el ayuno y la dieta equilibrada puedan ser las claves que nos permitan tener una mejor salud cerebral.

¿Es posible la regeneración cerebral?
¿Es posible la regeneración cerebral?

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