La promesa de los dispositivos vestibles se quedó en eso: una promesa. Los relojes inteligentes no despegaron, la precisión de los fitness trackers ha sido cuestionada, algunas compañías quebraron y otras redujeron su actividad. Muchos creen que el dispositivo vestible está condenado. Otra posibilidad es que los sensores acaben en la ropa. Pero British Condoms tiene otro plan: un dispositivo vestible que funciona en pleno acto sexual.
https://www.youtube.com/embed/fMk_eaetVyYHagamos lugar para el i.Con, un condón inteligente que en realidad no tiene nada de condón. Se coloca como un anillo en la base del pene, sobre un preservativo o directamente sobre la piel. Su formato elástico se adapta a diferentes circunferencias, una de las características que registra. También mide las calorías quemadas, la velocidad y la cantidad de penetraciones, la duración y la frecuencia de las sesiones, las posiciones adoptadas y la temperatura media de la piel.
El i.Con incluye un puerto micro USB para recargar la batería, que ofrece entre seis y ocho horas de actividad. La recopilación de datos es anónima, pero el usuario puede compartirlos y comparar su rendimiento con el de otros. Su precio oficial es de 60 libras esterlinas (70 euros) y saldrá a la venta en algún momento de este año.