Un estudio publicado el 31 de julio de 2026 describe ondas de plasma que Juno registró durante dos cruces de la onda de choque de Júpiter, el 10 y el 11 de diciembre de 2024. Entre los hallazgos destacan armónicos de ondas acústicas de iones y estructuras magnéticas que se repitieron aproximadamente cada 8,3 segundos. Los autores consideran que estas últimas probablemente reflejan una autorreformación del choque.
Juno cruzó dos veces la onda de choque de Júpiter
La onda de choque es la frontera donde el viento solar se desacelera al encontrarse con el entorno magnético de Júpiter. En ese proceso, la energía cinética del flujo se transforma principalmente en calor mediante interacciones entre partículas y ondas, aunque no haya colisiones como las que ocurren entre moléculas de un gas.
Juno cruzó esa frontera en dirección hacia el viento solar a las 17:25 UTC del 10 de diciembre de 2024 y volvió a entrar en la magnetosfera a las 03:05 UTC del día siguiente. Ambos cruces ocurrieron a unos 81,44 radios jovianos, en el flanco vespertino, y tuvieron un número de Mach de Alfvén cercano a 9. La geometría, sin embargo, fue distinta: el ángulo entre el campo magnético y la normal al choque fue de 16,5° ± 14,3° en el primer cruce y de 53,5° ± 7,9° en el segundo.
Armónicos iónicos y un patrón magnético de 8,3 segundos
En la zona frontal del choque del 11 de diciembre, el instrumento Waves registró ondas acústicas de iones con componentes armónicas a 5.610, 11.130 y 16.680 Hz. La amplitud máxima del campo eléctrico fue de aproximadamente ±0,015 V/m. Los paquetes de estas ondas duraron desde unos pocos milisegundos hasta varias decenas; sus amplitudes rara vez superaron ±0,01 V/m.
El mismo cruce mostró estructuras del campo magnético que reaparecían cada 8,3 segundos. También se registraron ondas asociadas a la inestabilidad de deriva ciclotrónica electrónica: cerca de las 03:06:06.780 UTC hubo alrededor de 18 picos separados por unos 300 Hz, con una amplitud máxima del campo eléctrico de aproximadamente 0,06 V/m. El estudio también informa de ondas solitarias electrostáticas, con una duración aproximada de 0,2 milisegundos y amplitudes de varias decenas de milivoltios por metro, además de ondas de Langmuir y ondas de Bernstein electrónicas.
| Fenómeno | Medición | Contexto de observación |
| Armónicos de ondas acústicas de iones | 5.610, 11.130 y 16.680 Hz; amplitud máxima aproximada de ±0,015 V/m | Zona frontal del choque, 11 de diciembre de 2024 |
| Estructuras magnéticas | Repetición aproximada cada 8,3 segundos | Cruce de regreso, 11 de diciembre de 2024 |
| Inestabilidad de deriva ciclotrónica electrónica | Alrededor de 18 picos separados por unos 300 Hz; amplitud máxima de aproximadamente 0,06 V/m | Rampa del choque, cerca de las 03:06:06.780 UTC del 11 de diciembre |
| Ondas solitarias electrostáticas | Duración aproximada de 0,2 milisegundos; amplitudes de varias decenas de mV/m | En torno a los cruces estudiados |
Qué podría explicar la repetición magnética
Los autores consideran que la autorreformación del choque es la explicación más probable para el patrón de 8,3 segundos. En este proceso, la propia frontera puede reorganizarse periódicamente. Sin embargo, JADE tomó medidas de iones cada 120 segundos: una cadencia demasiado lenta para confirmar directamente la reflexión de iones en intervalos de poco más de ocho segundos.
Los instrumentos registraron además campos eléctricos en modo ráfaga a 50 kHz, de forma intermitente y con un ciclo de trabajo del 12,5 %. Cerca del choque, las mediciones del campo magnético alcanzaron 8 Hz, aunque normalmente se tomaron a 1 Hz. La configuración de una sola sonda eléctrica tampoco permitió determinar la polarización ni la velocidad de fase de las ondas. El estudio describe sus estimaciones de disipación de potencia de las ondas como cualitativas, no cuantitativas.