El 1 de noviembre de 2026, DigiTimes informó, con base en fuentes de la cadena de suministro, que Elon Musk habría flexibilizado su postura sobre Terafab y que las conversaciones con TSMC podrían reanudarse. Según esa versión, TSMC podría asumir un papel principal en la construcción y operación de la fábrica de chips en Texas. La propiedad y la inversión seguían en discusión, según la cobertura de Benzinga.
NeoTeo ya había cubierto la fase preliminar de las conversaciones entre Musk y TSMC.
Musk y C.C. Wei discrepan sobre quién operaría la fábrica
En octubre, Musk había dicho que Tesla y SpaceX construirían y operarían la fábrica, y que TSMC, como máximo, podría subarrendar parte del terreno, según Benzinga. El 15 de octubre, C.C. Wei, consejero delegado de TSMC, dijo que las conversaciones seguían y que, si TSMC participaba, la fábrica tendría que ser operada por esa compañía.
Las dos posturas dejan la operación en el centro de la negociación. Quién construye la fábrica, quién la opera y quién aporta el capital son decisiones distintas, aunque el posible acuerdo tendría que resolver cómo encajan.
Evaluación de sitios en Texas y posibles estructuras
El 18 de octubre, Barchart informó que TSMC había enviado equipos a evaluar emplazamientos en Texas y que Wei había mencionado Terafab como una posible oportunidad.
En un reportaje publicado el 4 de octubre, TaiwanPlus describió dos posibles estructuras: TSMC sería propietaria y operadora de la planta mientras SpaceX invertiría y compraría chips; o SpaceX tendría una participación mayoritaria. El reportaje presentó opciones, no términos acordados.
Los objetivos de fabricación y la referencia a Intel
Benzinga informó que Musk apuntó a fabricar un chip de prueba hacia mayo o junio de 2027 en una fábrica de investigación en Austin, Texas. La producción en volumen quedó planteada como una aspiración para el tercer o cuarto trimestre de 2028.
La referencia anterior a Intel es el plan que Musk había atribuido a Tesla de usar el proceso 14A de la compañía.