En un artículo proporcionado por NASA a Phys.org y publicado el 14 de octubre de 2026, la agencia informó de que pequeñas células prototipo SPEARS funcionaron en pruebas de vacío térmico hasta −80 °C, aunque con un rendimiento algo menor. La exposición a −170 °C fue un resultado distinto: las células sobrevivieron sin daños, pero no funcionaban a esa temperatura. NASA, a través de Phys.org
Qué temperaturas soportaron las células SPEARS
Los resultados comunicados distinguen entre funcionamiento, supervivencia tras la exposición y recuperación después del frío. Son condiciones diferentes:
| Prueba o etapa | Temperatura o condición | Resultado comunicado |
| Funcionamiento | De −60 °C a 80 °C | Buen funcionamiento de las células prototipo pequeñas |
| Funcionamiento | −80 °C | Funcionamiento con un rendimiento algo menor |
| Exposición | Entre 100 °C y −170 °C | Sin daños comunicados tras la exposición; las células no funcionaban a −170 °C |
| Recuperación | Después del frío extremo | Pequeños calefactores llevarían las células a su temperatura de funcionamiento |
Así, el dato de −170 °C describe la resistencia de las células a una exposición, no una temperatura a la que pudieran suministrar energía. El funcionamiento comunicado llegó hasta −80 °C, con una reducción de rendimiento.
Un electrolito sólido y calefactores para recuperar la temperatura
SPEARS sustituye el electrolito líquido de una batería por un material sólido de base cerámica o polimérica. Los electrolitos permiten el movimiento de iones dentro de la célula; en este proyecto, pequeños calefactores servirían para devolverla a su temperatura de funcionamiento después de un frío extremo.
Yi Lin, responsable de los ensayos y la investigación de SPEARS en NASA Langley Research Center, explicó que elegir distintos materiales para los electrodos permitiría ajustar la química de las células a prioridades como la energía, la potencia o la durabilidad. La iniciativa está dirigida por NASA Glenn Research Center, mientras que NASA Langley Research Center realizó las pruebas de vacío térmico.
Posibles usos en futuras operaciones lunares
NASA contempla las células para equipos portátiles de emergencia de astronautas, taladros, vehículos exploradores en cráteres en sombra e instrumentos científicos de larga duración. Son aplicaciones potenciales de la tecnología, no despliegues descritos para una misión concreta.
NASA Ames Research Center prepara placas de prueba y electrónica para adaptar el hardware de SPEARS a futuras pruebas en entornos espaciales. Ese trabajo forma parte del desarrollo de la tecnología.
SPEARS y otras propuestas de energía lunar
SPEARS se basa en células con electrolito sólido. Xataka describe otra propuesta: una pila de combustible regenerativa que hace circular hidrógeno y oxígeno a través del agua para producir electricidad y recuperar después esos gases. La descripción de Xataka
Por su parte, Híbridos y Eléctricos ha descrito una investigación separada sobre baterías de ion-sodio impresas en 3D con materiales del regolito lunar y marciano. Es un enfoque distinto tanto por los materiales como por el método de fabricación. La descripción de Híbridos y Eléctricos