El 21 de septiembre de 2026, un estudio describió al menos tres episodios relativos de interacción entre agua y roca en la Unidad Margen, una formación situada en el interior del cráter Jezero, en Marte. Perseverance exploró esa zona y sus observaciones con SuperCam reconstruyen una historia geológica más compleja que la de un único lago: aparecen fluidos ricos en dióxido de carbono, procesos vinculados al agua de lago o subterránea y una posible fase hidrotermal tardía.
El resultado importa porque los carbonatos y la sílice pueden conservar señales químicas de ambientes antiguos. Además, algunas reacciones entre agua y rocas ricas en olivino pueden generar hidrógeno, una fuente de energía para ciertos microorganismos terrestres. La Unidad Margen gana así interés para la astrobiología, aunque el estudio no informa de vida marciana ni de una biosignatura.
Perseverance encuentra una historia de agua más compleja en Jezero
La misión Mars 2020 de NASA llegó al cráter Jezero en febrero de 2021. Perseverance comenzó a explorar la Unidad Margen en septiembre de 2023 y analizó más de 185 objetivos de roca con SuperCam, un conjunto de instrumentos capaz de estudiar a distancia la composición química, la mineralogía y las texturas de las rocas.
Jezero mide unos 45 kilómetros de diámetro y conserva el registro de un antiguo entorno lacustre. La Unidad Margen se había considerado especialmente interesante por sus carbonatos, pero el análisis de Perseverance indica que la historia del agua no se limita necesariamente a la interacción con aquel lago.
Las rocas de la Unidad Margen no eran exactamente lo esperado
Las exposiciones situadas por encima de aproximadamente −2.350 metros están formadas por rocas ígneas cristalinas y ricas en olivino, un mineral que se forma en el interior de rocas volcánicas y puede reaccionar con fluidos. En esas zonas elevadas hay pocas señales aparentes de alteración por agua.
Las áreas más bajas muestran un registro distinto: fracturas en el olivino, minerales relacionados con carbonatos y depósitos de sílice. Esa distribución ayuda a separar la textura original de la roca de las transformaciones producidas después por distintos fluidos.
Tres episodios quedaron registrados en los minerales
La secuencia propuesta por el estudio es relativa: ordena los acontecimientos de más antiguo a más reciente, pero no les asigna fechas concretas.
| Episodio relativo | Fluido o proceso | Registro mineral | Qué indica |
| Primero | Fluidos entre neutros y alcalinos, ricos en CO₂ | Rellenos y crestas ricos en carbonatos dentro de fracturas | El agua circuló por las fracturas de la roca y dejó minerales carbonatados |
| Segundo | Agua de lago o agua subterránea en evolución | Carbonatos movilizados y sílice precipitada en poros secundarios | Los fluidos transformaron minerales previos y depositaron sílice en nuevos espacios |
| Tercero | Fluidos tardíos, posiblemente hidrotermales | Venas de fluorita y sulfato de calcio en fracturas más jóvenes | Una fase posterior pudo estar relacionada con circulación de fluidos calientes |
La tercera fase es la más llamativa y también la que exige más cautela. La vena mineral de Point Cloates tiene aproximadamente 25 centímetros de grosor y se prolonga varios metros hacia el este y el nordeste. Su composición es compatible con una circulación hidrotermal tardía, pero esa explicación se mantiene como una interpretación probable, no como una conclusión definitiva.
La sílice de la segunda fase también conserva una cuestión abierta: pudo precipitar a partir de agua del lago o de agua subterránea que evolucionó con el tiempo. En ambos casos, el mineral aporta una pista sobre cómo los fluidos modificaron el olivino y los carbonatos.
Por qué las muestras importan para buscar vida antigua
La habitabilidad y la vida no son sinónimos. Un entorno habitable puede reunir agua, química y fuentes de energía adecuadas para la actividad microbiana; eso no demuestra que los microorganismos hayan existido allí.
En la Unidad Margen, los carbonatos y la sílice podrían conservar información química de los ambientes que los formaron. Las reacciones entre agua y olivino también pueden producir hidrógeno, un compuesto que algunos microorganismos terrestres aprovechan como fuente de energía. Por eso la zona es valiosa para estudiar las condiciones que Marte pudo ofrecer en el pasado.
El estudio se refiere a agua antigua atrapada en la historia mineral de Jezero. No describe agua líquida presente en Marte.
Qué pueden aclarar Pelican Point y Lefroy Bay
Perseverance recogió las muestras Pelican Point y Lefroy Bay en la Unidad Margen para un posible retorno futuro a la Tierra. Un análisis directo con instrumentos terrestres podría estudiar con mayor detalle la composición de los carbonatos, la sílice, la fluorita y el sulfato de calcio, además de buscar señales químicas conservadas en las rocas.
La misión aún trabaja con el registro mineral y las mediciones remotas de Perseverance. El valor de esas muestras está precisamente en que reúnen materiales formados durante distintas etapas de la historia acuosa de Jezero.