El Raspberry Pi es conocido por su versatilidad: puede instalarse prácticamente en cualquier carcasa o espacio, lo que lo convierte en un componente ideal para proyectos de todo tipo. Sin embargo, cuando el objetivo es darle un rol estable como ordenador de escritorio, la cosa cambia y conviene buscar una solución específica, como Pi Desktop, que incluye un control de encendido, reloj en tiempo real y una interfaz mSATA para unidades de estado sólido, entre otras cosas.
El desafío de usar un Raspberry Pi como PC de escritorio
El Raspberry Pi puede ser aplicado en una gran cantidad de proyectos, pero cuando el plan es utilizarlo como ordenador de escritorio, el usuario debe tener en cuenta varios detalles; de hecho, no se trata de una opción muy recomendada para principiantes. La falta de una versión completa de Windows debido a la arquitectura ARM, el hecho de que en sus modelos mayores sólo posean 1 GB de RAM compartido con el GPU, los límites en la frecuencia del SoC (1.2 GHz en el RPi 3) y la necesidad de accesorios adicionales obligan a pensarlo un poco más.
Una alternativa es adquirir la mayor parte de los componentes a través de un kit, y ahí es cuando interviene el Pi Desktop de Premier Farnell
Qué incluye Pi Desktop
El paquete contiene una carcasa de color negro, un controlador de encendido y apagado (algo que el Raspberry Pi debería incorporar en versiones futuras), un reloj en tiempo real, un disipador de calor y una interfaz especial para conectar unidades de estado sólido mSATA, con soporte máximo de un terabyte. Al usar un SSD e iniciar el sistema operativo desde allí, el Raspberry Pi brindará una experiencia mucho más agradable, aún si se ve limitado por la velocidad de la interfaz USB. La carcasa incluye ranuras para todos los puertos del mini ordenador y un espacio extra que permite la instalación de una cámara.
Precio y disponibilidad
El precio oficial de Pi Desktop asciende a 50 dólares en el portal de Element14, y estará disponible para la venta en la primera semana de junio. Obviamente, a eso debemos sumar el Raspberry Pi, la unidad SSD mSATA (o como alternativa, una tarjeta SD), fuente, monitor, teclado, ratón y altavoces.