La crisis de precios de la RAM DDR5 tiene una explicación principal: la memoria que necesitan los centros de datos de inteligencia artificial compite por capacidad de producción con la memoria de consumo. La reasignación hacia HBM —memoria de alto ancho de banda— y DRAM para servidores está presionando el mercado de los módulos que utilizan los PC, aunque la evidencia disponible no permite atribuir toda la subida a la IA ni repartir el peso exacto de cada causa.
Para quien está montando un ordenador, la consecuencia es muy concreta: la memoria ha dejado de ser un componente secundario del presupuesto. Y cambiar a DDR4 tampoco ofrece una escapatoria automática.
La crisis de precios de la RAM DDR5, en cifras
Las observaciones de 2026 muestran un mercado especialmente tensionado, pero conviene leer cada dato con su contexto. Un promedio calculado para varias configuraciones no equivale al precio de un módulo concreto en una tienda, y una ficha española no representa la media de todo el país.
En España, una ficha de tienda mostró un kit de 32 GB DDR5-6000 a 485 euros. Es una instantánea concreta de un listado, no un precio nacional garantizado ni una media del mercado español. La cifra puede variar según la marca, la latencia, la iluminación RGB, el vendedor, el stock y las condiciones de entrega.
En Estados Unidos, las comparaciones interanuales de varias configuraciones DDR5 reflejan una subida muy pronunciada entre agosto de 2025 y agosto de 2026. Entre los casos destacados están los kits de 32 GB DDR5-6000 y los de mayor capacidad, como el 128 GB DDR5-6400. Son referencias de mercados y métodos distintos: no deben mezclarse como si fueran una única tarifa internacional.
Qué muestran los promedios y qué muestra una tienda
La diferencia importa. Un promedio de configuraciones DDR5-4800, DDR5-5200, DDR5-5600 o DDR5-6000 sirve para observar la dirección del mercado, mientras que una ficha de 32 GB DDR5-6000 responde a una compra concreta y puede incluir características que encarecen el módulo.
El patrón común es una escalada fuerte en varias capacidades y velocidades, no un único módulo aislado. Por eso, si estás comparando precios, revisa siempre la capacidad total, la configuración —por ejemplo, 2×16 GB o 2×32 GB—, la velocidad y la latencia. Dos kits que parecen iguales en una búsqueda rápida pueden no serlo.
La IA compite por la memoria que necesita tu PC
La DRAM convencional y la HBM no son exactamente el mismo producto, pero dependen de una capacidad industrial relacionada. La HBM se utiliza junto a aceleradores de IA y ofrece un ancho de banda muy alto; la DRAM de servidor sostiene grandes cantidades de memoria en centros de datos. Cuando fabricantes y grandes compradores priorizan esos productos, queda menos margen para la memoria destinada a ordenadores de consumo.
La escala ayuda a entender la presión. Un sistema Nvidia Rubin puede incorporar hasta 288 GB de HBM por GPU, mientras que un rack NVL72 reúne 72 GPU y más de 20 TB de HBM antes de sumar la memoria de sus CPU. No significa que cada módulo DDR5 del mercado se convierta directamente en HBM, pero sí ilustra por qué la infraestructura de IA consume tanta capacidad.
La explicación no termina ahí: también intervienen la oferta disponible, las compras anticipadas de grandes clientes y la transición entre generaciones de memoria. La IA aparece como un factor importante, no como una explicación única con un porcentaje causal demostrado.
DDR4 tampoco se salva
La DDR4 también ha subido en las comparaciones estadounidenses disponibles, con aumentos seleccionados de entre el 120 % y el 177 % interanual. La cifra es menor que la observada en varias configuraciones DDR5, pero sigue siendo suficiente para desmontar una idea tentadora: pasar a una plataforma antigua no garantiza que el problema desaparezca.
Además, cambiar de DDR5 a DDR4 no consiste solo en comprar otros módulos. La placa base y el procesador deben ser compatibles con la memoria elegida, así que una supuesta alternativa barata puede exigir cambiar más piezas del equipo. Si ya tienes una plataforma DDR4 funcional, ampliar esa máquina es una decisión distinta de comprar una placa nueva para evitar la DDR5.
¿Cuándo bajarán los precios?
No hay una fecha fiable. Kwak Noh-jung, CEO de SK hynix, ha previsto que la tensión del mercado podría prolongarse hasta finales de 2030; es una previsión ejecutiva, no un resultado confirmado ni una garantía sobre la evolución de los precios.
También existe una lectura alternativa: un crecimiento de la oferta mayor de lo esperado podría acabar provocando una corrección. Esa posibilidad tampoco está confirmada. En memoria, una nueva fábrica, una reasignación de capacidad o un frenazo de la demanda pueden cambiar el equilibrio, pero no permiten prometer una rebaja en una fecha concreta.
La conclusión práctica es poco espectacular, pero honesta: esperar puede salir bien o no. Nadie puede convertir hoy esas previsiones en un calendario seguro de ofertas.
Qué hacer si necesitas ampliar la RAM
Empieza por la necesidad real, no por el pánico. Si el equipo se queda corto al jugar, editar vídeo, ejecutar máquinas virtuales o trabajar con muchas aplicaciones, comprueba cuánta memoria utiliza realmente antes de comprar. Si la ampliación es opcional, la urgencia es menor y tiene sentido vigilar la evolución del mercado.
Tres comprobaciones evitan bastantes disgustos:
- Compatibilidad: confirma el tipo de memoria que acepta la placa base y el procesador. DDR4 y DDR5 no son intercambiables.
- Configuración: compara la capacidad total y el número de módulos. Un kit de 32 GB puede ser 2×16 GB, mientras que uno de 64 GB puede presentarse como 2×32 GB.
- Precio final: no des por bloqueado el importe solo porque el producto esté en la cesta. Una conversación de compradores sobre un comercio concreto indica que el precio podía cambiar antes de completar el pedido; no es una regla universal para todas las tiendas.
También conviene separar capacidad de velocidad. Para un PC de uso general, pagar más por una frecuencia superior solo tiene sentido si encaja con la plataforma y con la tarea que vas a realizar. La capacidad que necesitas y la compatibilidad del equipo son la base; los extras vienen después.
La RAM DDR5 se ha convertido en un coste importante porque la memoria de consumo está compitiendo con las necesidades de la infraestructura de IA y los servidores. La DDR4 tampoco está al margen, y las previsiones sobre el final de la tensión siguen abiertas. Si no necesitas actualizar ya, esperar evita comprar bajo presión; si necesitas hacerlo, compara configuraciones equivalentes y verifica el precio final antes de cerrar la operación.