¿Qué son los rootkits?

Los rootkits son kits de programas que trabajan en un segundo plano para poder robar, controlar y atacar la información de un sistema.

Usados por hackers, su nombre se atribuye a su característica de facilitar el acceso al directorio Raíz.

Mediante la composición de un conjunto de troyanos que se instalan en el sistema, los rootkits también proveen accesos ocultos a futuro.

Básicamente funcionan reemplazando los archivos del sistema por versiones “modificadas” (troyanos).

Clases principales de rootkits

Existen tres clases principales de rootkits:

  • Kits binarios: sustituyen los archivos de un sistema por su “clon” troyano.
  • Kits de Núcleo (kernel): el reemplazo se hace sobre los módulos (componentes del sistema).
  • Kits de librerías: usan las .dll’s para almacenar a los troyanos.

Cómo funcionan y cómo detectarlos

La meta de los archivos modificados es mantener el comportamiento original, con la salvedad de la ocultación de la información que beneficia a quien está como intruso.

Los rootkits pueden interceptar consultas o llamadas del sistema, filtrando las consultas que genera el programa espía, como forma de ocultar o hacer difícil de detectar los cambios de configuración.

Una forma de detección es revisar los procesos en ejecución en la memoria del sistema, comprobando las comunicaciones salientes del ordenador o revisando las últimas instalaciones de software.

Su detección es difícil incluso para los antivirus; por eso los propios creadores de rootkits han creado herramientas para su detección.