SK hynix y Samsung Electronics han rechazado la propuesta de Korea Electric Power Corp. (KEPCO) para cobrar por adelantado unos cinco años de electricidad. El plan pedía aproximadamente 5 billones de wones a SK hynix y 20 billones a Samsung, un total de 25 billones, para financiar parte de la infraestructura eléctrica destinada a los clústeres de semiconductores de Yongin y la región suroccidental de Honam.
Samsung habría comunicado su negativa el 9 de septiembre. La noticia sobre el rechazo de las dos empresas se publicó el 14 de septiembre de 2026.
Qué rechazaron SK hynix y Samsung
La propuesta de KEPCO no era una factura ordinaria, sino un anticipo de gran escala: las dos compañías habrían entregado por adelantado el equivalente aproximado a cinco años de sus pagos eléctricos. La cantidad atribuida a SK hynix, 5 billones de wones, se calculó tomando como referencia sus pagos del año anterior.
| Empresa | Prepago propuesto | Periodo aproximado | Destino previsto |
| SK hynix | Aproximadamente 5 billones de wones | Unos cinco años de electricidad | Red troncal e infraestructuras eléctricas para complejos industriales avanzados, incluidos los clústeres de Yongin y Honam |
| Samsung Electronics | Aproximadamente 20 billones de wones | Unos cinco años de electricidad | Red troncal e infraestructuras eléctricas para complejos industriales avanzados, incluidos los clústeres de Yongin y Honam |
La fórmula financiera contemplaba una remuneración vinculada a los rendimientos de la deuda pública a dos años, con compensaciones aplicadas a futuras facturas eléctricas. Como la propuesta fue rechazada antes de convertirse en un contrato, esas condiciones no llegaron a ser obligaciones definitivas.
La red eléctrica detrás de la propuesta
KEPCO quería emplear el dinero en la construcción de la red troncal y en subestaciones y otras infraestructuras necesarias para complejos industriales avanzados. El objetivo estaba relacionado con los clústeres de semiconductores de Yongin y de la región de Honam, en el suroeste de Corea del Sur.
La lógica es sencilla: más fábricas de chips y más capacidad de producción implican una demanda eléctrica enorme y estable. La propuesta intentaba convertir parte de esa demanda futura en financiación inmediata para acelerar las inversiones de red.
Por qué rechazaron el plan
El motivo señalado para la negativa fue la dificultad de comprometer una suma gigantesca durante cinco años sin tener la seguridad de que el actual auge de los semiconductores y la inteligencia artificial mantendrá la misma intensidad durante todo ese periodo.
La presión financiera de KEPCO
La propuesta llegó mientras KEPCO soportaba una fuerte presión financiera. Sus pasivos totales se situaban en 210,7 billones de wones a finales de junio de 2026, y sus gastos diarios por intereses rondaban los 11.500 millones de wones.
Para la eléctrica estatal, obtener dinero por adelantado habría reducido la necesidad de recurrir a nuevas emisiones de bonos para financiar la red. El rechazo de las dos grandes compañías elimina esa fuente de liquidez y deja a KEPCO apoyándose en sus recursos existentes y en la financiación mediante bonos.