Tinder no necesita presentación. Con más de 50 millones de usuarios, se ha convertido en la vía favorita para encontrar pareja a través de Internet. La forma tradicional de acceder es mediante sus aplicaciones oficiales, pero ahora se suma Tinder y Tinder Online: la compañía busca expandir sus fronteras habilitando el acceso a todo dispositivo que pueda ejecutar un navegador, empezando por los PC de escritorio y portátiles.
No todos contamos con una conectividad decente. A decir verdad, no todos contamos con un dispositivo móvil, y ese simple detalle nos puede dejar al margen de muchos servicios en línea. Varias plataformas reconocieron con el tiempo que la cantidad de usuarios navegando en sus escritorios o utilizando PCs portátiles sigue siendo gigantesca, por más que el número de smartphones activados no pare de crecer. Tinder es uno de los grandes ausentes. Las últimas estadísticas le dan más de cincuenta millones de usuarios, pero si quieres ser parte de esa legión, necesitas un smartphone o una tablet. Por suerte, las cosas están a punto de cambiar...
Tinder Online al detalle
Hagamos un poco de espacio a Tinder Online. En esencia, lo que han hecho sus responsables es habilitar el acceso a Tinder para navegadores generales. PCs, dispositivos Windows Phone/Mobile, e incluso televisores inteligentes y consolas deberían ser capaces de ingresar. El anuncio oficial indica que en un principio, las funciones de Tinder Online serán un poco más limitadas en comparación con lo que ofrece la app, pero es cuestión de tiempo para que ambos recursos se pongan al mismo nivel.
Disponibilidad inicial
Tinder Online ha tenido lo que se conoce como un lanzamiento «blando», y su disponibilidad inicial se limita a ocho países: Argentina, Brasil, Colombia, Indonesia, Italia, México, Filipinas y Suecia. Si todo sale bien y no hay problemas técnicos mayores, la llegada de Tinder Online a otros mercados será inevitable.
Sin lugar a dudas, Tinder acaba de dar un paso en la dirección correcta. Imagino que muchas compañías no van a estar felices de ver a sus empleados «deslizando» en horas de trabajo, pero eso ya es parte del juego.