Mi ciudad volvió a endurecer la cuarentena porque un irresponsable con COVID de otra ciudad se coló en el pueblo, burlando los controles, para participar en una mesa de juego clandestina. Un "timbero", como les decimos por aquí. La familia que lo acogió a los pocos días realizó una cena con familiares y amigos y, para hacerla corta, un montón de contagiados y 300 personas aisladas. En consecuencia, ya está, me rendí: hace cinco días que no me baño. Lo que no he dejado de hacer, sin embargo, es juntar imágenes para el Tiradero Visual de la Semana, ni de recomendar películas. ¡Así que aquí vamos! ¡Que lo disfrutes!
Las pinturas corporales de Ellie Lewis