Hay madrugadas en las que me despierto sin razón, me levanto en silencio, sin encender luz, y voy de puntillas hasta la ventana que da al patio trasero. Abro la cortina de golpe, con la ilusión de sorprender a la realidad en algún descuido, de ver algo que no está hecho para mis ojos. Pero el mundo sigue allí, igual de anodino, noche tras noche.
Pero no estáis aquí para escuchar mis lamentos existenciales. Habéis venido a ver imágenes curiosas, divertidas, de esas que juegan con los sentidos. Hay buena cosecha en el Tiradero de esta semana, y de regalo, una película de fantasía que cierra la trilogía que empezamos hace un par de semanas. Espero que la disfrutéis tanto como yo.
La galería de la semana
¡Un Mano de "El Eternauta"!
Mucha agua corrida bajo el puente