Reuters informó el 22 de octubre de 2026 de que Taiwan Semiconductor Manufacturing Company (TSMC) habría consultado a proveedores sobre motores sin tierras raras para equipos de automatización fabril. Tres ejecutivos del sector al tanto de los planes describieron las conversaciones como iniciales; el informe señaló que no habían dado lugar a un despliegue amplio. El 22 de octubre es la fecha de publicación de la información, no la fecha de la consulta.

Por qué TSMC busca alternativas para sus equipos

Los motores mueven componentes de maquinaria industrial, también en las fábricas automatizadas de semiconductores. Si escasean piezas especializadas, el mantenimiento y la reparación de los equipos pueden complicarse, igual que la ampliación de las instalaciones. La continuidad de esos componentes importa porque una dificultad en los equipos puede repercutir en la producción de chips.

Qué motores pueden prescindir de imanes de tierras raras

Tom’s Hardware describe tres opciones técnicas generales: motores de inducción, motores de reluctancia conmutada y algunos motores de imanes permanentes que usan ferrita en lugar de imanes de tierras raras. En un motor de inducción, el par se genera mediante inducción electromagnética, no con imanes permanentes.

Estas opciones pueden implicar compromisos en eficiencia, tamaño, densidad de potencia, precisión y requisitos de control. En equipos de automatización fabril, esas diferencias hacen que cambiar el material del imán no baste para determinar si un motor encaja en una aplicación. Reuters no atribuyó a TSMC la elección de ninguno de estos diseños.

El proyecto de ITRI va por separado

El Industrial Technology Research Institute (ITRI) trabaja con el Departamento de Tecnología Industrial del Ministerio de Asuntos Económicos de Taiwán en un proyecto sobre tierras raras. En febrero de 2026, el ministro de Economía taiwanés, Kung Ming-hsin, dijo que el Gobierno respaldaría una línea piloto con un objetivo de cubrir alrededor del 50 % de la demanda interna de tierras raras, con un plazo anunciado de tres años. Esa iniciativa es distinta de la consulta de TSMC a proveedores de motores.