Una coalición de ocho organizaciones estima que el funcionamiento durante 2025 de chips Nvidia vendidos desde 2022 pudo generar entre 4 y 21 millones de toneladas de CO₂. Es un cálculo modelizado que depende de la electricidad utilizada, no una medición directa ni una cifra comunicada por Nvidia.
Qué calcula la estimación sobre los chips Nvidia
El intervalo se refiere a las emisiones asociadas al uso de esos chips durante 2025. La coalición calculó la cifra a partir de las ventas acumuladas, supuestos sobre cuánto se utilizan los chips y distintos factores de emisiones de la electricidad. Por eso el resultado varía según la electricidad que los alimenta.
La estimación aborda una parte de la huella climática de la IA: la electricidad que consumen los chips al funcionar. La fabricación de los procesadores y otros componentes genera emisiones por otra vía.
Las emisiones Scope 3 miden otra parte de la huella
Scope 3 agrupa las emisiones indirectas que se producen fuera de las operaciones propias de una empresa, incluidas las asociadas a su cadena de suministro. Las cifras reportadas para Nvidia sitúan esas emisiones en los siguientes niveles:
| Año | Emisiones Scope 3 | Unidad |
| 2020 | ≈ 1,3 | millones de toneladas de CO₂e |
| 2026 | 10,7 | millones de toneladas de CO₂e |
Estas cifras corresponden a Scope 3 y no al cálculo de emisiones por el funcionamiento de los chips en 2025: son medidas distintas y se refieren a años diferentes.
Nvidia y la coalición discrepan sobre el efecto neto de la IA
Josh Parker, responsable de sostenibilidad de Nvidia, sostiene que una implantación amplia de la IA probablemente reduzca las emisiones netas, por ejemplo, al mejorar la eficiencia en otros sectores. Los autores de la coalición argumentan que el crecimiento de la demanda de cálculo puede superar las mejoras de eficiencia.
La discusión enfrenta el consumo asociado a la expansión de la IA con las reducciones que, según Nvidia, algunas aplicaciones podrían facilitar en otros sectores.