Los cargadores propietarios de antaño eran auténticas pesadillas, pequeños horrores propietarios que se rompían con solo mirarlos. Hoy, casi todos los fabricantes de smartphones han adoptado el puerto USB tipo C como estándar universal, pero hay un elemento que sigue resistiéndose... y por supuesto es Apple. La negativa de Cupertino a lanzar iPhones con USB-C parece absoluta, pero algunos genios de la red han demostrado que la conversión es perfectamente posible. Uno de ellos es David Buchanan, quien adaptó un iPhone SE a USB-C, sin sacrificar soporte.
La Unión Europea confirmó a principios de junio que todos los smartphones y tablets vendidos en su territorio deberán tener «un puerto común» de carga en 2024 (otoño de ese año, para ser más precisos), mientras que los ordenadores portátiles recibirán un plazo adicional de dos años para adaptarse. La gran pregunta es: ¿qué hará Apple? Es más probable que el infierno se congele antes de que Cupertino ceda en este punto, pero los rumores apuntan a una adopción permanente de la carga inalámbrica. En esencia, una maniobra digna de Lionel Hutz: No necesito cambiar el puerto… porque no hay puerto.
Mientras tanto, los usuarios hackean. Recientemente, David Buchanan se dirigió a eBay para comprar un iPhone SE usado a precio accesible, con un solo objetivo: Eliminar el conector Lightning e instalar un puerto USB-C de modo que quede integrado al teléfono. Esto no solo retira los clásicos dongles de la ecuación, sino que además demuestra que un iPhone con USB-C no requeriría grandes cambios de diseño.
Instalando un puerto USB-C en un iPhone SE
Obviamente, el proceso no es apto para cardíacos. El iPhone SE ya necesitaba cirugía por su pantalla quebrada y el botón principal desaparecido (las cosas que venden en eBay son increíbles), pero el simple hecho de retirar el puerto Lightning requiere mucha paciencia y control de calor. Aún así, David «perdió» algunos componentes de protección electrostática, que no son vitales.
Las primeras pruebas no funcionaron del todo, pero una rápida consulta a los diagramas (disponibles en la Web a pesar de los bloqueos de Apple) le permitió a David hacer los ajustes necesarios para que el iPhone detecte el cargador, restaure la batería y habilite la transferencia de datos. La última fase no es menos traumática que la anterior: Lograr que el hardware entre en la carcasa. Cables ultradelgados, una buena dosis de pegamento, y el nuevo puerto USB-C quedó asegurado.
La última imagen del proyecto es la primera: El iPhone SE con USB-C, pantalla y botón nuevo. Las marcas en la carcasa son cicatrices de batalla que todo móvil usado acumula con el paso del tiempo, pero no importa: La conversión a USB-C es posible, y solo necesitamos un poco de buena voluntad por parte de Apple. Soñar no cuesta nada…
Fuentes: David Buchanan en Twitter, Hackaday