El joven escocés David Kinnaird, de 21 años, ha cambiado las raquetas por las armas del Quake IV. Llegó a estar clasificado en el puesto 195 de la ATP y era, junto al ya consagrado Andy Murray, una gran esperanza del tenis escocés para formar un gran equipo de Copa Davis.
Sin embargo, Kinnaird ha decidido cambiar las pistas de tenis por los campeonatos de juegos de ordenador, más concretamente de Quake. Es el último reclutado por el escuadrón de Quake IV llamado Four Kings.
Las razones del cambio
Al explicar su decisión, dijo que los mundos del tenis y los videojuegos son bastante parecidos, ya que hay muchos patrocinadores dando vueltas y la competencia es enorme. Sin embargo, le tentaban más los videojuegos por las posibilidades de desarrollo a futuro, porque todavía pueden evolucionar muchísimo en comparación con el tenis, que ya es un deporte establecido.
Además, Kinnaird dijo que los premios de los torneos de Quake no están nada mal. Por ejemplo, el último campeón, Johnatan Wendel, el «Golden Boy», embolsó nada menos que 90.000 euros.
Respecto a la decisión de jugar al Quake, dijo que, a pesar de su fama de juego rápido y furioso, tiene también mucho de cerebral, porque hay que analizar muy bien los recorridos. Añadió que la velocidad mental adquirida en las competiciones tenísticas seguramente le será de mucha ayuda.