A Apple se le atribuye un acuerdo de suministro de memoria NAND a largo plazo mientras el mercado afronta una fuerte presión de costes. El posible socio sería Kioxia, pero esa conexión no está confirmada; tampoco se conocen el volumen, el precio ni las condiciones del acuerdo. Para el iPhone 18 Pro, la consecuencia más concreta por ahora es una previsión: el coste de memoria del modelo de 256 GB podría ser casi un 400 % mayor interanual en el tercer trimestre de 2026. Eso no significa que el teléfono vaya a costar un 400 % más.
El acuerdo de NAND que se atribuye a Apple
Apple habría firmado un acuerdo de suministro a largo plazo para asegurarse memoria NAND, el tipo de memoria flash que conserva los datos aunque el dispositivo se apague. Es el almacenamiento interno del teléfono: donde viven las fotos, las aplicaciones y los archivos.
Kioxia aparece como la posible contraparte, pero no como un proveedor confirmado. La empresa es uno de los grandes fabricantes de memoria NAND y su nombre encaja con el movimiento que se atribuye a Apple, aunque ese vínculo no está confirmado.
Conviene separar dos afirmaciones: el acuerdo está reportado, mientras que la identidad del proveedor y sus condiciones siguen siendo inciertas. No es un detalle menor; en un contrato de memoria, la duración, el volumen y la forma de fijar el precio pueden ser tan importantes como el nombre del fabricante.
Por qué la memoria NAND se ha vuelto tan importante
La NAND no es la RAM. La primera sirve para almacenar datos de forma persistente; la segunda, conocida como DRAM, mantiene temporalmente la información que el sistema necesita mientras está funcionando. Un encarecimiento de la NAND afecta al coste de almacenamiento, no convierte automáticamente toda la memoria del teléfono en un componente cuatro veces más caro.
La previsión más llamativa sitúa el coste de memoria del iPhone 18 Pro de 256 GB casi un 400 % por encima del año anterior durante el tercer trimestre de 2026. Es una estimación interanual de un componente concreto, no una factura oficial de Apple ni una previsión directa del precio en tienda.
La diferencia importa porque los porcentajes necesitan un punto de partida. Si un componente pasa de 20 a 100 dólares, el coste final es cinco veces mayor: eso equivale a un aumento del 400 %, no a que el teléfono completo deba multiplicar su precio por cinco. Además, el precio de venta incluye muchos otros elementos: fabricación, distribución, márgenes, impuestos y el resto de componentes.
La previsión separada para el iPhone 18 Pro es una posible subida del precio del dispositivo de entre el 10 % y el 20 %. Es una estimación, no una tarifa oficial y tampoco se puede convertir en un recargo fijo en euros para España.
Almacenamiento y tipos de NAND: qué se sabe
El iPhone 18 Pro podría partir de 256 GB de almacenamiento, aunque esa capacidad todavía no está confirmada. También se han mencionado capacidades de 512 GB, 1 TB y 2 TB, pero esas opciones forman parte de una previsión no oficial, no de una ficha técnica definitiva.
Los rumores plantean una posible distribución entre dos tipos de NAND:
- TLC: almacena tres bits por celda y se asocia habitualmente con un rendimiento y una resistencia superiores a los de QLC.
- QLC: almacena cuatro bits por celda, lo que permite concentrar más capacidad, aunque la información difundida la relaciona con un rendimiento inferior, especialmente en determinadas lecturas aleatorias.
La distribución que se ha planteado situaría TLC en los modelos de 256 GB y 512 GB, y QLC en los de 1 TB y 2 TB. No está confirmada. Tampoco se ha demostrado que una eventual diferencia de NAND vaya a traducirse en una experiencia claramente peor en el uso cotidiano del teléfono: dependería del controlador, del sistema y de la carga de trabajo, entre otros factores.
La misma cautela se aplica a la RAM. Los 16 GB no están confirmados para el iPhone 18 Pro. NAND y DRAM aparecen juntas en las conversaciones sobre costes de memoria, pero cumplen funciones diferentes y una previsión sobre el almacenamiento no permite deducir la cantidad de RAM.
Una demostración muestra la reparación de una placa marcada como IP18Pro/Pro Max
Una demostración de microsoldadura muestra una placa lógica y una plantilla marcadas como “IP18Pro/Pro Max” durante la retirada, limpieza, reconstrucción y resoldado de un chip NAND. La estación de aire caliente llega a mostrar un ajuste de 500 °C, y el procedimiento termina con una prueba de alimentación de la placa.
La escena aporta una observación física interesante: existe hardware identificado con ese nombre que puede someterse a un trabajo de reparación NAND. Pero no demuestra que la placa sea una unidad final de producción, que proceda de Apple o que su configuración represente todas las versiones comerciales del iPhone 18 Pro. Tampoco convierte el marcado en una especificación oficial.
Qué puede esperar quien piense comprarlo
A 9 de septiembre de 2026, las cifras más útiles para interpretar la noticia son estas:
- El acuerdo NAND atribuido a Apple no tiene proveedor, volumen ni precio confirmados públicamente.
- Kioxia es el socio probable, no un proveedor confirmado.
- El casi 400 % se refiere a una proyección interanual del coste de memoria de un modelo de 256 GB en el tercer trimestre de 2026.
- La previsión independiente para el precio del teléfono habla de un posible aumento del 10 % al 20 %, no de un recargo fijo ni de un incremento del 400 %.
- El almacenamiento inicial de 256 GB, las capacidades superiores, la distribución TLC/QLC y la RAM siguen sin confirmarse.
- No hay un precio oficial ni una disponibilidad comercial confirmada para España.
La lectura prudente es bastante menos espectacular que algunos titulares: Apple estaría intentando proteger su suministro de NAND en un momento de presión sobre los costes, y eso podría influir en el precio del iPhone 18 Pro. Pero todavía no permite saber cuánto costará, qué chips llevará cada versión ni si Kioxia será realmente la empresa elegida. Hasta que aparezcan las especificaciones y el precio oficiales, la cifra del 400 % sirve para medir la tensión del mercado, no para calcular la factura del comprador.