El 4 de noviembre de 2026, Satvir Kaur dijo que el Gobierno británico estudiaba restringir el uso de gafas inteligentes en ciertos entornos y limitar su venta a ciertos usuarios. La moción acordada ese día no aprobó una prohibición: la Cámara de los Comunes dejó constancia de que había considerado el asunto, según el registro oficial del debate.

Qué límites mencionó el Gobierno británico

Kaur, subsecretaria parlamentaria de Estado del Ministerio del Interior, describió opciones que afectaban a ciertos lugares y a determinadas ventas. En su intervención no especificó qué entornos o grupos de compradores podrían estar incluidos.

El debate trató sobre las gafas inteligentes en general y mencionó a Meta como ejemplo. NeoTeo ya publicó una cobertura de Ray-Ban Meta Gen 3, un modelo concreto de esta categoría.

Qué normas describía el informe previo al debate

La Biblioteca de la Cámara de los Comunes publicó el 2 de noviembre de 2026, antes de la intervención de Kaur, un resumen del marco jurídico británico. El documento señalaba que las gafas inteligentes no tenían una regulación específica como categoría de producto. También explicaba que las leyes existentes pueden aplicarse según la conducta y el uso de las imágenes.

Según ese resumen, grabar en espacios públicos suele ser legal, aunque pueden aplicarse delitos como voyeurismo, acoso, acecho o difusión de imágenes íntimas sin consentimiento. Para filmar en lugares privados puede ser necesario el consentimiento. La Ley de Seguridad en Línea de 2023 también impone obligaciones pertinentes a las plataformas cuando se sube o comparte contenido ilegal. La Biblioteca de la Cámara de los Comunes recogía este marco antes del debate.

Kaur señaló además que en juzgados y tribunales ya se prohíbe el uso de estas gafas en los espacios donde existen restricciones claras para tomar fotografías o vídeos. La Biblioteca citaba por separado la norma voluntaria de Wetherspoons, que prohíbe grabar con gafas inteligentes en sus 800 locales.

Una norma de un local puede limitar la grabación allí sin convertirse en una regulación nacional del producto.

La accesibilidad también formó parte del debate

Kaur reconoció que las gafas inteligentes pueden ayudar a personas con discapacidad visual a orientarse. Ese posible uso asistivo fue parte de la discusión sobre cómo abordar los riesgos de grabación sin perder de vista los beneficios de la tecnología.