EUCLYD anunció el 15 de septiembre de 2026 una ronda Serie A de más de 200 millones de euros para desarrollar infraestructura de inferencia de inteligencia artificial. Samsung, Somerset Capital Partners, Scaleup Europe Fund e Innovation Industries codirigieron la operación, mientras que Peter Wennink, antiguo presidente y consejero delegado de ASML, asumió la presidencia del consejo de la startup neerlandesa.
La operación coloca a EUCLYD entre las nuevas apuestas europeas por una parte cada vez más costosa de la IA: ejecutar las respuestas de los modelos una vez que han sido entrenados. La empresa todavía trabaja con una hoja de ruta precomercial, pero pretende competir en un terreno dominado por las plataformas de GPU de Nvidia.
Qué está construyendo EUCLYD
La inferencia es la fase en la que un modelo de IA procesa una petición y genera una respuesta. En los servicios de uso intensivo, cada respuesta consume capacidad de cálculo, memoria y energía, de modo que reducir el coste por token —cada una de las unidades en las que se divide el texto— puede tener un impacto importante.
EUCLYD está diseñando una plataforma que combina cómputo mediante ASIC programables, una arquitectura conjunta de procesador y memoria, y optimización del sistema completo del centro de datos. Un ASIC es un circuito integrado creado para tareas concretas; frente a un procesador más general, puede priorizar un tipo de carga de trabajo determinado.
La compañía ha presentado dos nombres para su hoja de ruta: craftwerk, descrito como silicio para IA agéntica, y craftwerk station CWS, un sistema de escala de rack orientado a cargas de IA. La financiación se destinará a ampliar la ingeniería, acelerar el desarrollo de silicio y sistemas, reforzar alianzas y preparar la entrada en mercados empresariales, soberanos y de grandes proveedores de servicios.
Por qué la inferencia se ha convertido en el campo de batalla
Entrenar un modelo es una fase intensiva, pero servir sus respuestas a gran escala también exige memoria, interconexiones y electricidad. Ahí está el argumento de EUCLYD: construir hardware y sistemas alrededor de la inferencia podría reducir el consumo y el coste por respuesta cuando las cargas de trabajo sean suficientemente previsibles.
Nvidia parte de una posición distinta. Sus GPU se utilizan tanto para entrenamiento como para inferencia y cuentan con un ecosistema de hardware y software ya implantado. EUCLYD intenta sacrificar parte de esa flexibilidad generalista en favor de una arquitectura diseñada específicamente para ejecutar modelos de IA.
La idea no es nueva en el sector, pero sí exige acertar con una difícil combinación: que los modelos y las cargas de trabajo sean estables, que el software aproveche el diseño y que el sistema pueda fabricarse y desplegarse a escala. La inversión de Samsung aporta peso industrial y experiencia en memoria y semiconductores, aunque no convierte por sí sola la propuesta en un producto disponible.
CRAFTWERK: una promesa de eficiencia todavía en desarrollo
EUCLYD ha situado en hasta 100 veces la mejora de eficiencia energética por token generado frente a Nvidia Vera Rubin en una comparación de inferencia modelizada con Llama 4 Maverick de Meta. Esa cifra es una proyección de la empresa, no un resultado comercial medido en despliegues a gran escala.
La diferencia importa porque una cifra por token depende del modelo utilizado, la configuración del sistema y las condiciones de carga. En la práctica, el valor de craftwerk tendrá que demostrarse junto con la memoria, el software, la fabricación y la operación completa del centro de datos. Por ahora, los sistemas de EUCLYD permanecen en fase precomercial.
Samsung y Peter Wennink elevan la apuesta europea
Samsung participó como uno de los cuatro inversores que codirigieron la Serie A. También entraron EIFO, imec.xpand, Brabant Development Agency (BOM) y Quadri. Para EUCLYD, el atractivo de Samsung no se limita al capital: Bernardo Kastrup, fundador y consejero delegado de la startup, ha destacado su experiencia en memoria, ingeniería, cadena de suministro y sistemas.
El nombramiento de Peter Wennink añade otra conexión relevante con la industria europea de semiconductores. Wennink dirigió ASML antes de convertirse en presidente del consejo de EUCLYD. La startup fue fundada en 2024 por Bernardo Kastrup y Atul Sinha en High Tech Campus Eindhoven.
La hoja de ruta apunta a 2028
EUCLYD tiene como objetivo desplegar sus sistemas físicos en 2028 y alcanzar miles de clientes empresariales en 2030. Son metas de su planificación, no fechas de disponibilidad comercial ya materializada.
La ronda permitirá a la compañía avanzar desde la arquitectura y los prototipos de su plataforma hacia el desarrollo de silicio y sistemas completos. El siguiente gran examen será convertir esa promesa de infraestructura de inferencia en hardware fabricado y utilizable por clientes empresariales.