Muchas personas interesadas en la electrónica se preguntan por dónde empezar, pero no siempre se refieren a la teoría, sino a qué proyecto adoptar como inicial. No hace falta que sea algo complejo ni extravagante. De hecho, esos primeros proyectos también pueden atraer a los más pequeños de la casa, y así llegamos a este molino de agua construido con platos desechables y botellas de agua, capaz de generar la energía suficiente para recargar la batería de un smartphone o encender un grupo de luces LED.
He recibido múltiples descargas eléctricas y quemaduras con el soldador, he gritado de frustración al ver que un circuito no funcionaba, y he visto varias fuentes de alimentación terminar en órbita, pero no intento engañar a nadie: eso es mi torpeza en acción, y parte de mi (extraordinariamente largo) proceso de aprendizaje.
La cantidad de información disponible en la Web es gigantesca, y los conceptos básicos para comenzar a experimentar no son tan complejos; sin embargo, es en la práctica donde encontramos dedos quemados y componentes humeantes. Pasos pequeños, proyectos sencillos, varias versiones de un mismo experimento... todo eso suma a nuestro conocimiento general. ¿Buscas inspiración? Si es así, ¿qué te parece un molino de agua?
El molino de agua que carga móviles
Sí, un molino de agua. Uno de los métodos más antiguos y efectivos para obtener energía, pero lo que nos permite hacer este experimento no es cortar madera ni procesar granos, sino recargar un smartphone. En uno de los últimos vídeos publicados por Thomas Kim, quien acumula 60 millones de reproducciones, vemos un molino de agua fabricado con botellas de plástico y platos desechables, conectado a un pequeño motor trifásico. Un sencillo circuito de rectificación, un capacitor y lo que parece ser un regulador de voltaje (asumamos un 7805) se encargan de proporcionar los cinco voltios con el amperaje necesario para que su iPhone tome carga. En la segunda mitad del experimento logra encender un grupo de luces LED, y el voltaje alcanza unos diez voltios.
Lamentablemente, el vídeo no incluye instrucciones más profundas, pero no es obligatorio seguirlo al pie de la letra. El motor no tiene por qué ser trifásico, y siendo honestos, el molino de agua puede reemplazarse con cualquier otra cosa. En el mismo canal encontramos otro cargador de smartphones (el segundo vídeo) donde utiliza una bicicleta; allí se aprecia más de cerca el diseño del circuito para hacerlo compatible con el iPhone. La mejor parte es que la mayoría de los componentes son reciclados o extraídos de otros dispositivos, como impresoras y escáneres. Se acerca el fin de semana, ¡no dejes de hacer la prueba!