La paradoja de Fermi
La paradoja de Fermi plantea una pregunta sencilla: ¿dónde están los extraterrestres? Si el universo es inmenso, contiene miles de millones de planetas similares a la Tierra y lleva miles de millones de años existiendo, debería existir alguna evidencia de vida inteligente en algún lugar... pero no la hay. Hay varias hipótesis que intentan explicar esta paradoja, y una de las más inquietantes es la del Gran Filtro: uno de los peldaños en la evolución de una especie es casi imposible de superar, y las formas de vida estarían esencialmente condenadas a desaparecer.
En un artículo anterior exploramos el concepto de «emergencia», un fenómeno que permite la creación de estructuras complejas a partir de elementos simples, algo fundamental para el desarrollo de la vida. Hasta ahora, la Tierra es el único planeta del universo donde eso ha sucedido. Nuestra capacidad de búsqueda es muy limitada, pero si tomamos en cuenta el tamaño del universo, su edad, el número de estrellas, de planetas y de planetas en la «zona habitable», la vida debería ser mucho más abundante y fácil de detectar. Sin embargo... el universo está muerto, o al menos eso parece. ¿Por qué?
El Gran Filtro
Una de las hipótesis más llamativas es la del Gran Filtro, propuesta por el economista (sí, economista) Robin Hanson. El Gran Filtro sugiere que hay «algo» que impide el desarrollo masivo de la vida, más allá de la situación actual de la humanidad. Al mismo tiempo, plantea dos escenarios para nuestra especie: o contamos con una ventaja extra (quizá pura suerte) que nos permitió dejarlo atrás y ser los primeros en lograrlo... o se encuentra en nuestro futuro y nos vamos a convertir en polvo. Ambos escenarios conllevan un desafío: la falta de información. Si el Gran Filtro ya quedó a nuestras espaldas, no sabemos cuál fue el «punto crítico» que permitió cruzarlo; si se ubica en el futuro, además de ser mucho más peligroso, podría adoptar diferentes formas.
Aun así, el Gran Filtro está obligado a ser absolutamente devastador, más allá de toda duda. De lo contrario, si existe una remota posibilidad de sobrevivir y recuperarse, no califica como Gran Filtro. Una de las ideas más oscuras es que cuando una especie toma el control del planeta, su camino hacia la autodestrucción es inevitable. Guerras termonucleares a gran escala, nanomáquinas fuera de control, inteligencia artificial consciente que considera irrelevante la vida orgánica, manipulación genética excesiva y la competencia natural de la especie contra sí misma forman parte de ese camino. Para finalizar, el vídeo de Kurzgesagt presenta algo muy preocupante: cuanto más abundante y compleja sea la vida en el universo, mayor es la probabilidad de que el Gran Filtro se manifieste en el futuro. Entonces... ¿realmente queremos encontrar extraterrestres?