La evaluación de la Agencia de Inteligencia de Defensa de Estados Unidos (DIA), publicada el 26 de octubre según informó The War Zone, plantea que China podría desplegar sistemas de energía dirigida desde el espacio y sistemas terrestres de mayor potencia capaces de amenazar satélites en órbitas más altas a finales de la década de 2020. La previsión no concreta el tipo de tecnología ni identifica un programa.

En este artículo

Qué prevé la DIA

La DIA describe una posibilidad futura: sistemas espaciales y terrestres que podrían amenazar satélites en órbitas más altas. La evaluación no fija una altitud concreta ni determina si esos sistemas usarían láseres, microondas de alta potencia, haces de partículas u otra tecnología.

La evaluación también atribuye al Ejército Popular de Liberación (PLA) la consideración de que las armas de energía dirigida podrían ser atractivas porque permitirían causar efectos reversibles y no reversibles. Interferir señales o deslumbrar temporalmente sensores son ejemplos de efectos reversibles; el daño permanente es no reversible.

TPG1000Cs: un impulsor de microondas descrito por separado

Reportaje de Firstpost sobre el TPG1000Cs y las informaciones difundidas sobre el sistema (en inglés)

Futura-Sciences informó por separado sobre el TPG1000Cs, un impulsor de microondas de alta potencia que la publicación describe como un componente, no como un arma operativa completa. La evaluación de la DIA se refiere a sistemas de energía dirigida en términos generales; Futura-Sciences aborda este dispositivo en otro contexto.

La publicación atribuye a un artículo científico pulsos de hasta 20 gigavatios durante un máximo de un minuto, unos 200.000 pulsos de prueba, una longitud de cuatro metros y una masa de cinco toneladas. También recoge una estimación de expertos chinos según la cual sistemas terrestres de microondas con una potencia superior a un gigavatio podrían interferir o dañar satélites en órbita baja.

Apuntar con precisión a un satélite en movimiento, aprovechar una ventana de paso de apenas unas decenas de segundos y compensar las pérdidas de potencia en la atmósfera son dificultades que Futura-Sciences señala en su cobertura. La publicación añade que los investigadores afirmaron haber mitigado algunos de esos efectos.

El ensayo chino de 2007 generó más de 3.000 fragmentos

El 11 de enero de 2007, China destruyó uno de sus propios satélites en un ensayo antisatélite. SpacePolicyOnline informó que la prueba generó más de 3.000 fragmentos de desechos orbitales. La descripción de una animación de VideoFromSpace identifica el satélite como Fengyun-1C y señala que la animación reconstruye trayectorias de los desechos.

Ese ensayo cinético fue un hecho pasado; la evaluación de la DIA plantea una posible capacidad futura de energía dirigida.

La flota china de satélites ISR

En julio de 2026, la DIA situó en más de 510 sistemas la flota china de satélites de inteligencia, vigilancia y reconocimiento, conocida por las siglas ISR. La cifra superaba en más del triple el nivel de 2018 y corresponde a satélites de observación e inteligencia.