El 20 de octubre, Meta dijo que había completado las medidas para cumplir la orden de igualdad de trato del Tribunal Superior Electoral (TSE) de Brasil. AP informó de que la respuesta incluía revisar por una persona, en un plazo máximo de dos horas, los bloqueos o límites automáticos impuestos a cuentas publicitarias de campañas presidenciales.

El reportaje de CNN muestra una protesta ante la sede de Meta en São Paulo; el audio está en inglés.

La orden del TSE y el aumento de la multa

El 15 de octubre, el TSE ordenó a Meta garantizar el mismo trato a Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro, según AP. Al Jazeera informó de que una orden posterior elevó la multa diaria por incumplimiento de 500.000 a 1.000.000 de reales brasileños.

La disputa siguió a las acusaciones de la campaña de Lula, que sostuvo que las restricciones de Meta perjudicaban su alcance y favorecían a Flávio Bolsonaro. Meta negó el sesgo político. Según The Guardian, el juez Marco Aurélio Bellizze dijo que no había encontrado pruebas de una actuación deliberada de la empresa.

Qué cubría la revisión comunicada por Meta

La revisión en un máximo de dos horas se aplicaba a bloqueos o límites automáticos de cuentas publicitarias de campañas presidenciales. Meta dijo que las restricciones ordenadas por el tribunal no afectaban a las publicaciones orgánicas, es decir, las publicaciones no pagadas.

La campaña de Lula tampoco pudo promocionar publicaciones nuevas en Instagram durante casi 24 horas el 9 de octubre, según The Guardian. Meta atribuyó ese episodio a un fallo global que afectó a miles de anunciantes en distintos países. La empresa dijo que el problema alcanzó a las publicaciones nuevas, no a las antiguas, y que la campaña de Flávio Bolsonaro no se vio afectada.

The Guardian también informó de que algunas solicitudes de imágenes de Lula a Meta AI fueron rechazadas mientras se aceptaban solicitudes comparables sobre Flávio Bolsonaro. Meta describió el caso como un fallo concreto de sus salvaguardas y dijo que se podían generar imágenes con solicitudes que incluyeran «Luiz» y el número de Lula en la papeleta.

Los anuncios difundidos desde el extranjero

The Guardian informó de que NetLab, un laboratorio de la Universidad Federal de Río de Janeiro, había identificado al menos 1.600 anuncios electorales promocionados desde fuera de Brasil. Su coordinadora, Débora Salles, dijo que el grupo no había identificado un sesgo a favor de ninguno de los candidatos. El hallazgo se refería a la difusión de anuncios desde el extranjero; por sí solo, no describía un trato partidista hacia una campaña.