El 19 de octubre de 2026, NVIDIA anunció una simulación de computación cuántica tolerante a fallos de 104 qubits en JUPITER, el superordenador del Centro de Supercomputación de Jülich, en Alemania. El cálculo se ejecutó en 8.192 GPU GH200: modeló un procesador cuántico, pero no se realizó en un procesador cuántico físico.

Qué simuló NVIDIA

El trabajo modeló el cultivo de estados mágicos, un método para preparar estados cuánticos que se utilizan en la computación tolerante a fallos. NVIDIA indicó que el circuito se expresó con la capa lógica tolerante a fallos de CUDA-Q y que la simulación se ejecutó con cuQuantum bajo condiciones de ruido de hardware realistas.

La cobertura técnica de Quantum Computing Report detalló dos efectos incluidos en el modelo: errores de fase coherentes y fugas, en las que un cúbit superconductivo sale de sus dos niveles computacionales habituales y pasa a un tercer nivel de energía.

NVIDIA desarrolló el trabajo en un sistema GB200 NVL72 de su centro de investigación cuántica, donde la escala pasó de cuatro GPU a cientos antes de llevar la carga a JUPITER.

La escala del cálculo

Quantum Computing Report describió una representación codificada de 45 bits, con unos 35,2 billones de amplitudes complejas, para la configuración de 8.192 GPU. La memoria distribuida ocupó 512 TiB. Estas cifras dan una idea de la carga computacional que hay detrás de la simulación, más allá del número de qubits modelados.

Cómo encaja la cifra frente al trabajo anterior

NVIDIA calificó el resultado como la mayor simulación integral de un procesador cuántico tolerante a fallos hasta la fecha. La empresa lo comparó con una simulación anterior de Jülich de 50 qubits, realizada en condiciones ideales y sin ruido. La nueva simulación incorporó ruido de hardware realista, así que ambas cifras corresponden a trabajos con condiciones distintas.

Las comprobaciones de menor escala tuvieron otro alcance. Unite.AI informó de que, en pruebas con circuitos empaquetados pequeños, los cálculos con vectores de estado y redes tensoriales coincidieron en las probabilidades de medición con una diferencia aproximada de 10⁻¹³ al reducir el umbral de truncamiento. Esas pruebas se hicieron con circuitos pequeños, no con la carga completa de 104 qubits ejecutada en JUPITER.