La realidad virtual aún no logra convencer a los consumidores de que vale la pena invertir en ella. La combinación de hardware caro y software casi inexistente presenta un caso muy débil, pero en Oculus ya trabajan para mejorar la situación. Según los últimos datos, la compañía está desarrollando un nuevo casco virtual inalámbrico, que elimina la necesidad de un smartphone o un ordenador, y cuyo precio rondaría los 200 dólares.
El Rift y sus rebajas
El Oculus Rift ha reducido su precio dos veces este año. Una promoción especial de seis semanas permite adquirir el casco junto con los controles Touch por apenas 399 dólares, un 50% menos que su precio de lanzamiento. Esta rebaja ha disparado rumores sobre problemas en las ventas; (los cálculos más pesimistas indican menos de cien mil unidades). Al mismo tiempo, el Rift lleva 16 meses en el mercado y es lógico que los costes de fabricación hayan bajado, pero la reducción ha sido más brusca de lo esperado. Los aficionados siguen presionando por más software: los títulos a gran escala se cuentan con los dedos de una mano, y el género de la simulación es el más favorecido hasta ahora (con Elite: Dangerous y EVE: Valkyrie a la cabeza). Si el «premium» del Rift y el Vive no está a la altura de las circunstancias, tal vez sea tiempo para nuevo hardware.
Un nuevo casco inalámbrico
La última información indica que Oculus trabaja en un casco virtual inalámbrico e independiente, sin smartphones ni ordenadores de alta gama enlazados. Se sitúa a medio camino entre el Samsung Gear VR y el Rift. Al igual que el Gear VR, rastreará la dirección en la que el usuario mira, e ignorará el resto de los movimientos, al igual que el rastreo de manos. La plataforma estaría basada en un SoC Snapdragon, con un poder de procesamiento superior al que puede ofrecer el Gear VR con un smartphone hoy. La gente de Qualcomm decidió no hacer comentarios, y muchos interpretan ese silencio como una confirmación de su participación.
El punto más interesante es el precio: se espera que ronde los 200 dólares, una cifra que podría acelerar la adopción de la realidad virtual, a pesar del riesgo de canibalización al que quedaría expuesto el Rift. La conferencia Oculus Connect sigue programada para el 11 y 12 de octubre. Es probable que el nuevo casco se presente allí, con un lanzamiento completo el año que viene.