OpenAI usó sus modelos para apoyar tareas concretas del diseño de Jalapeño, su acelerador para inferencia de modelos de lenguaje: explorar implementaciones, optimizar circuitos aritméticos y acortar ciclos de diseño, medición y verificación. Los ingenieros siguieron dirigiendo el trabajo y tomando las decisiones, mientras Broadcom asumió buena parte del diseño físico.
Qué es Jalapeño y para qué sirve
Jalapeño es un acelerador personalizado para la inferencia: la etapa en la que un modelo ya entrenado genera respuestas a partir de una petición. OpenAI y Broadcom lo anunciaron el 24 de junio de 2026 como parte de una plataforma de varias generaciones. OpenAI también presentó el chip como una pieza de su infraestructura para inteligencia artificial. El anuncio de Jalapeño y su propósito ofrece el contexto del proyecto.
Dónde ayudaron los modelos de IA
OpenAI explicó que sus modelos ayudaron a explorar distintas implementaciones, optimizar circuitos aritméticos y agilizar ciclos de diseño, medición y verificación. Su papel encajó especialmente bien en tareas de la parte inicial del flujo de diseño que se parecen al trabajo con software.
Una herramienta de ese flujo fue XLS, una cadena de síntesis de alto nivel. En este enfoque, los ingenieros describen el comportamiento deseado del hardware con herramientas y conceptos más cercanos al software antes de convertir ese diseño en circuitos. La afinidad con tareas de código permitió que la IA ayudara a recorrer y optimizar opciones; la responsabilidad de decidir qué diseño adoptar siguió en manos de los ingenieros.
Cómo se repartió el trabajo
OpenAI se ocupó del diseño integral del sistema y de adaptar el acelerador a sus cargas de inferencia. Broadcom contribuyó a la implementación del chip y al diseño físico, que comprende la organización de los componentes del circuito. Celestica colaboró en el trabajo con las placas, los racks y la integración del sistema.
El equipo de diseño de OpenAI promedió menos de 100 personas durante el proyecto, sin contar al personal de Broadcom. La cifra ayuda a dimensionar el grupo interno, pero el desarrollo también implicó el trabajo de los socios en otras partes del sistema.
Qué miden los plazos del desarrollo
El intervalo desde el primer RTL —la descripción del hardware a nivel de transferencia entre registros— hasta el tape-out fue de nueve meses. El tape-out es el envío del diseño final para su fabricación. Desde el concepto de arquitectura hasta la llegada de los primeros chips transcurrieron menos de 20 meses.
Son dos tramos del desarrollo con puntos de partida y llegada distintos: uno mide desde el primer RTL hasta el envío a fabricación; el otro, desde la concepción de la arquitectura hasta los primeros chips fabricados.