En septiembre de 2026, Pima County impuso una moratoria de 120 días a nuevos proyectos de centros de datos. En paralelo, Ceres estimó el uso directo de agua de los centros del área de Phoenix y proyectó por separado el agua que podría requerir la generación eléctrica.
Qué dicen las cifras de agua del área de Phoenix
Ceres estimó que los centros de datos del área metropolitana de Phoenix usaron alrededor de 1,46 millones de metros cúbicos de agua durante el verano anterior al informe publicado por Grist en marzo de 2026. La organización proyectó después unos 14,4 millones de metros cúbicos al año de uso directo en el área metropolitana. Grist comparó esa proyección con cerca del 1 % del consumo residencial de la región y menos del 0,5 % de su consumo total en 2024.
Ceres también proyectó que el agua utilizada en centrales eléctricas de Arizona para atender la demanda de los centros de datos podría alcanzar 54,9 millones de metros cúbicos al año. Es una estimación de uso indirecto asociado a la electricidad, con un ámbito distinto del agua que llega directamente a las instalaciones.
| Medición | Zona y alcance | Periodo | Cantidad |
| Uso directo estimado | Centros de datos del área metropolitana de Phoenix | Verano anterior al informe de marzo de 2026 | ≈1,46 millones de m³ |
| Proyección de uso directo | Centros de datos del área metropolitana de Phoenix | Anual | ≈14,4 millones de m³ |
| Proyección de agua para generación eléctrica | Centrales de Arizona vinculadas a la demanda de centros de datos | Anual | Hasta ≈54,9 millones de m³ |
Project Blue: pozos de construcción y moratoria
Project Blue es un centro de datos planificado por Beale Infrastructure, con una capacidad prevista de 600 megavatios en un terreno de unas 117 hectáreas cerca de Tucson. Dos pozos aprobados para las obras permiten extraer hasta 117.000 metros cúbicos de agua subterránea al año. Beale dijo que esa agua se destinaría a la construcción.
The Verge informó también de que contratistas usaron unos 2.470 metros cúbicos de agua potable de Tucson para controlar el polvo, tras lo cual las autoridades exigieron créditos de agua. La moratoria de 120 días que Pima County impuso en septiembre se aplica a nuevos proyectos de centros de datos.
Refrigeración y agua para generar electricidad
El diseño de Project Blue cambió a refrigeración por aire de circuito cerrado. Beale afirmó que, una vez terminada la construcción, el uso de agua se limitaría a las necesidades domésticas habituales. Miembros de una coalición opositora sostuvieron que el cambio podía aumentar el consumo indirecto de agua a través de la generación eléctrica. Tony Burkart, portavoz de Beale, respondió que la refrigeración por aire no aumentaría el consumo total de energía, aunque cambiaría su distribución. La proyección estatal de Ceres se refiere a la demanda eléctrica de los centros de datos en Arizona, no al balance hídrico de Project Blue.
Un recorrido de ABC15 Arizona por el campus de NTT en Mesa ofrece otro ejemplo, distinto de Project Blue. El reportaje indicó que llenar inicialmente el circuito cerrado de cada edificio requería unos 50.000 galones, aproximadamente 189 metros cúbicos, y que después el agua circulaba continuamente.
El uso de TSMC y el contexto hídrico de Arizona
El complejo de Taiwan Semiconductor Manufacturing Company (TSMC) en Arizona utilizaba unos 18.000 metros cúbicos de agua al día, según cifras recogidas por The Verge. En la primera fábrica de Arizona, entre el 60 y el 65 % del agua que circulaba por la planta se reciclaba, según Sarah Porter, directora del Kyl Center for Water Policy de Arizona State University. TSMC tenía como objetivo alcanzar un 90 % de reutilización para 2028.
En una auditoría de 2023 del Apple Mesa Data Center, el agua de la cuenca del río Colorado llegaba a la instalación a través del Central Arizona Project y el sistema de Mesa. Las aguas residuales se enviaban a Greenfield Water Reclamation Plant para su tratamiento antes de destinarse a usos agrícolas o a la recarga de acuíferos. La certificación de esa auditoría tuvo vigencia hasta el 30 de enero de 2026. El agua tratada para un uso no potable no pasa por ello a ser apta para beber: su reutilización depende del tratamiento y del uso previsto.
La ficha de 2026 del Water Resources Research Center de University of Arizona estima que su categoría industrial, que incluye centros de datos y otros sectores, representa alrededor del 11 % de la demanda de agua del estado. La minería y la generación eléctrica suponen cada una el 37 % del uso industrial. Por su parte, Grist informa de que la agricultura representa más del 70 % del uso estatal de agua.