Quilty Space prevé que, hasta 2030, la oferta quede unos 150 lanzamientos por debajo de la demanda fuera de China. La estimación compara la capacidad prevista con las necesidades de operadores de satélites y agencias espaciales civiles; no cuenta lanzamientos que ya se hayan perdido. Según el pronóstico, el desfase sería más acusado en 2028.

Qué mide la previsión

La cifra describe una brecha proyectada entre oferta y demanda acumulada hasta 2030. Caleb Henry, director de investigación de Quilty Space, dijo que el déficit podría tardar en aliviarse y quizá no remitiera hasta finales de la década de 2030.

Por qué la oferta podría quedarse atrás

Ars Technica señaló varios factores relacionados con la previsión: la demanda de Amazon Leo; la salida de los cohetes rusos de los mercados occidentales tras la invasión de Ucrania; los retrasos de desarrollo de New Glenn, Vulcan, Neutron, Terran R y Nova; y la retirada de Falcon 9 del servicio comercial. El análisis no asigna una parte concreta del déficit a cada factor.

La cadencia prevista de New Glenn

La estimación conservadora de Quilty Space para New Glenn es de 8 lanzamientos en 2028, 12 en 2029 y 16 en 2030, según Ars Technica.

AñoLanzamientos previstos de New Glenn
20288
202912
203016

Ars Technica también informó que Blue Origin prepara capacidad para fabricar hasta 150 etapas superiores al año. Esa cifra se refiere a producción de componentes, no a lanzamientos: la previsión de vuelos de New Glenn para 2030 es de 16.

La demanda militar cambiaría el cálculo

La previsión base excluye el aumento de la demanda de lanzamientos militares de Estados Unidos. Ars Technica informó que las estimaciones de la U.S. Space Force para Lane 1 pasaron de 30–60 lanzamientos a unos 170, y las de Lane 2, de 54 a 79. Las misiones se preveían para el periodo 2025–2029.

La brecha podría duplicarse si se añade esa demanda y SpaceX no prolonga el servicio de Falcon 9 y Falcon Heavy para atender necesidades de seguridad nacional. Es un escenario condicionado, no la cifra de la previsión base.

Starship depende de la disponibilidad comercial y del encaje de la carga

Starship podría aportar capacidad, pero eso no resuelve por sí solo el desfase previsto. Ars Technica describió su dispensador de satélites como estrecho y optimizado para Starlink. Dan Goldberg, presidente y consejero delegado de Telesat, planteó que su empresa podría contar con Starship para misiones futuras si sus satélites de nueva generación se diseñan para caber en ese dispensador.

Por tanto, la posible contribución de Starship depende de su disponibilidad como lanzador comercial y de que las cargas puedan desplegarse desde el dispensador. La expectativa de Goldberg es condicional a ese encaje.