La ESA informa el 8 de octubre de 2026 de que la mezcla de partículas de un switchback estudiado por Solar Orbiter apunta a bucles magnéticos calientes en la superficie del Sol. La composición también señala la reconexión por intercambio como mecanismo de formación de esa estructura; las ondas y la turbulencia probablemente influyen en su movimiento posterior.
Qué es un switchback del viento solar
El viento solar es un flujo de partículas cargadas que sale del Sol y transporta su campo magnético. Un switchback es un quiebro pronunciado, con forma de S, en ese campo. La nave Solar Orbiter ya había confirmado esa forma en una observación anterior, en 2022; el resultado comunicado ahora rastrea el origen de un switchback hasta su fuente solar.
Las partículas apuntan a bucles magnéticos calientes
Solar Orbiter atravesó un switchback de gran tamaño y tomó muestras del plasma de su interior con el Solar Wind Analyser (SWA). La nave se encontraba aproximadamente a medio camino entre la Tierra y el Sol cuando realizó el muestreo.
La composición incluía partículas cargadas de oxígeno y carbono. Según la interpretación comunicada por la ESA, esa combinación conserva huellas de su procedencia: apunta a bucles magnéticos calientes en la superficie solar y a la reconexión por intercambio como proceso de formación del switchback estudiado.
Reconexión en el Sol y procesos posteriores en el espacio
La reconexión por intercambio se produce cuando interactúan regiones magnéticas abiertas y cerradas. Las líneas de una región abierta se prolongan hacia el espacio; un bucle cerrado puede mantener plasma atrapado. Al reconectarse ambas estructuras, parte de ese plasma puede escapar. La ESA relaciona este proceso con la formación del switchback analizado.
Las ondas y la turbulencia tienen un papel distinto. Probablemente influyen en cómo se mueve el switchback después de salir del Sol, según la explicación de la ESA. Así, la reconexión apunta a su formación, mientras que las ondas y la turbulencia afectan su evolución posterior.
Cómo se rastreó el origen solar
El análisis combinó las mediciones de partículas tomadas junto a la nave, imágenes del disco solar y modelos de campos magnéticos. Un modelo vinculó las mediciones de Solar Orbiter con datos de NASA Solar Dynamics Observatory para localizar la fuente solar del plasma.
Qué aporta el hallazgo al estudio del viento solar
Relacionar la composición de las partículas con las estructuras magnéticas del Sol permite seguir una conexión entre la superficie solar y el viento que se propaga por el espacio. ESA identifica el estudio asociado, «On the Coronal Origin of Magnetic Switchbacks in the Solar Wind», como publicado en Nature Astronomy el 8 de octubre de 2026.