Un usuario informó de que un cable 12V-2x6 de una NVIDIA RTX PRO 6000 Blackwell se fundió en el conector modular del lado de una ASRock Taichi TC-1650T, pese a que ambos extremos estaban presuntamente bien colocados. La tarjeta gráfica habría sobrevivido al incidente, que se produjo en la fuente y no en el receptáculo de la GPU.

Qué ocurrió con el cable

El caso comunicado corresponde a una conexión de alimentación de 16 pines implementada con un cable 12V-2x6. El plástico quedó fundido en la toma modular de la fuente. La conexión de la tarjeta no es el punto señalado en este caso.

La ASRock Taichi TC-1650T es una fuente de 1.650 W descrita con compatibilidad ATX 3.1 y PCIe 5.1, dos cables nativos 12V-2x6 y el sistema de protección ASRock TempGuard. La presencia de esa protección es lo que convierte el incidente en algo especialmente llamativo: el equipo no se apagó antes de que el conector sufriera daños.

La GPU habría seguido funcionando, pero el hecho sigue siendo un caso comunicado por un usuario, no un diagnóstico eléctrico independiente. Eso importa: una fotografía de un conector dañado permite localizar el problema, pero no identifica por sí sola qué contacto, carga o condición produjo el calentamiento.

Qué intenta detectar ASRock TempGuard

Análisis técnico sobre la detección térmica y la monitorización por pin

ASRock TempGuard emplea un sensor de temperatura NTC integrado en el sistema del cable. Su objetivo es vigilar el calor del conector y activar un apagado cuando la temperatura alcanza un nivel peligroso.

La explicación técnica planteada para este caso parte de dos observaciones. La primera es que ASRock sitúa el sensor en el lado del conector VGA. La segunda es que el calor puede originarse en un contacto interno con resistencia elevada o con un reparto de corriente desigual. En ese escenario, un sensor externo podría no registrar a tiempo la temperatura del punto concreto que se está calentando.

Es una hipótesis razonable sobre el funcionamiento de la protección, pero no una causa demostrada del fallo de esta unidad. La alternativa técnica planteada es medir la corriente de cada pin y ordenar el apagado cuando uno de ellos se desvía, en lugar de depender únicamente de una sonda térmica externa. La diferencia es importante: la temperatura observa una consecuencia; la corriente puede señalar antes el desequilibrio que la provoca.

La GPU y la fuente, en contexto

La NVIDIA RTX PRO 6000 Blackwell aparece descrita con una cifra de hasta 600 W de potencia total de placa y una conexión PCIe CEM5 de 16 pines, utilizada con un cable 12V-2x6 en el sistema comunicado. La ASRock Taichi TC-1650T, en cambio, está especificada con una capacidad de 1.650 W.

No son cifras que compitan entre sí. Los 600 W corresponden al consumo máximo comunicado de la tarjeta; los 1.650 W indican la capacidad nominal de la fuente para el conjunto del sistema. La fuente puede tener margen suficiente y, aun así, un contacto concreto del conector sufrir un problema localizado.

El antecedente de marzo de 2026

En marzo de 2026 se comunicó otro caso separado con una NVIDIA RTX PRO 6000 y una ASRock Taichi TC-1650T. En aquella ocasión, el cable habría mostrado signos de calentamiento en el lado de la GPU; la tarjeta fue considerada funcional y el cable fue sustituido.

Ese antecedente no es el mismo episodio que el conector fundido del lado de la fuente comunicado el 13 de septiembre de 2026. Las dos ubicaciones deben mantenerse separadas: una afecta al extremo de la tarjeta y la otra, al enchufe modular de la fuente.

Qué conviene revisar

Si montas una GPU con un conector 12V-2x6, las comprobaciones básicas siguen siendo muy concretas:

  • Utiliza un cable nativo compatible con la fuente y la tarjeta. No mezcles cables modulares de distintos modelos de fuente.
  • Comprueba que ambos extremos han entrado por completo y que el conector queda firmemente asentado.
  • Evita tirar del cable o doblarlo con fuerza justo al salir del conector. La holgura exacta debe respetar las instrucciones del fabricante del cable y de la fuente.
  • Revisa periódicamente el plástico y los contactos en busca de decoloración, deformación o señales de calor.
  • Si aparecen marcas, plástico dañado u olor a quemado, apaga el equipo y deja de utilizar el cable y el conector afectados.