Un estudio dirigido por investigadores de la Universidad de Warwick plantea un candidato a planeta de segunda generación alrededor de la enana blanca HS 0209+0832. Publicado el 5 de octubre de 2026 en Nature Astronomy, el trabajo relaciona la materia que cae sobre la estrella con ese posible planeta y combina indicios químicos con una variación periódica del brillo. La investigación presenta el objeto como candidato.

El rastro químico en los datos del Hubble

El Hubble observó HS 0209+0832 el 10 de enero de 1999. Al revisar el espectro ultravioleta de archivo, el equipo identificó muchas señales que antes no se habían asignado a elementos concretos y relacionó varias con transiciones del cobre y el niobio. El análisis de la materia acumulada también encontró abundancia de zinc, cobre y niobio; el silicio aparecía solo en trazas y no se detectó hierro. El estudio vincula ese patrón químico con la hipótesis del candidato.

FUSE, otro observatorio de luz ultravioleta, también registró firmas intensas de niobio en el sistema. La presencia de ese elemento es una de las pistas que hacen encajar la materia observada con restos expulsados durante la evolución final de la estrella. NASA resume las observaciones del Hubble y FUSE.

Qué mide la señal de TESS

Vídeo explicativo de NASA Goddard: las animaciones ilustran el escenario propuesto y emplean escalas artísticas; la narración está en inglés

Las observaciones de TESS muestran una variación periódica del brillo de 4,399 ± 0,026 días, con una amplitud del 0,120 % ± 0,018 %. El estudio propone dos explicaciones: cambios en la emisión térmica a medida que distintas caras del planeta quedan a la vista, o una cola de material que cruza la línea de visión mientras un gigante gaseoso pierde parte de su atmósfera. La investigación describe ambas posibilidades.

NASA describe el candidato como un gigante gaseoso de tamaño parecido al de Júpiter y considera probable que la enana blanca caliente esté erosionando su atmósfera. Esa descripción acompaña a la interpretación de la señal, que puede deberse al planeta o al material que escapa de él. NASA ofrece su explicación del sistema.

Dos vías para explicar su origen

«Segunda generación» se refiere aquí a material planetario formado después de la etapa principal de la estrella, a partir de materia que expulsó durante su evolución posterior. El estudio contempla que esos restos se reunieran en un disco y dieran lugar a un planeta. También considera otra posibilidad: que un núcleo planetario más antiguo adquiriera después una atmósfera formada con material de esa segunda generación. El artículo expone ambas vías.