Un ensayo aleatorizado de tres meses con 133 abogados de patentes en 11 firmas de Estados Unidos encontró mejores puntuaciones en tareas de redacción asistida por IA. En una prueba posterior de revisión y corrección sin IA, la mejora media se concentró en los abogados sénior; los júnior no obtuvieron una ganancia media. El documento de trabajo 35720 del National Bureau of Economic Research (NBER), publicado en septiembre de 2026, recoge los resultados.
Cómo se realizó el experimento
Dos tercios de los abogados de cada firma recibieron acceso temprano a un asistente de IA diseñado para redactar patentes. El grupo de control recibió formación sobre el uso de IA, pero no pudo utilizar la herramienta del estudio hasta que terminó el periodo de tres meses.
Los participantes redactaron patentes simuladas a partir de materiales hipotéticos sobre inventos, primero después de 10 días y de nuevo a los 90. Al final del ensayo, también revisaron y corrigieron sin IA una patente hipotética con errores. La tarea consistía en detectar problemas y aplicar cambios al texto.
Abogados especialistas en patentes, que no sabían a qué grupo pertenecía cada participante, evaluaron los trabajos en cinco dimensiones: posibilidad de hacer valer la patente, exactitud, ambigüedad estratégica, exhaustividad y claridad.
La redacción asistida mejoró en las dos evaluaciones
El grupo con acceso a IA obtuvo una puntuación 0,34 desviaciones estándar superior a la del grupo de control en la tarea de redacción de los 10 días (p = 0,03). A los 90 días, la diferencia fue de 0,38 desviaciones estándar (p = 0,01). Una desviación estándar es una medida estandarizada del tamaño de la diferencia entre grupos, no una puntuación directa del examen.
Entre los abogados júnior, la tarea de redacción del día 10 se completó 18 minutos antes que la media de 124 minutos del grupo de control. Esa diferencia corresponde a esa tarea y a ese momento de la prueba.
En la revisión sin IA, la mejora media se concentró en los sénior
En la tarea de revisión y corrección realizada sin IA a los 90 días, el grupo con acceso previo a la herramienta obtuvo una puntuación 0,32 desviaciones estándar superior a la del grupo de control en el conjunto de participantes (p = 0,04). El resultado varió según la experiencia: los abogados sénior —con siete años o más de experiencia— lograron una diferencia de 0,45 desviaciones estándar (p = 0,02), mientras que los júnior —con menos de siete años— no mostraron una ganancia media.
| Tarea y grupo | Plazo | Resultado |
| Redacción simulada con acceso a IA | 10 días | 0,34 desviaciones estándar; p = 0,03 |
| Redacción simulada con acceso a IA | 90 días | 0,38 desviaciones estándar; p = 0,01 |
| Revisión y corrección sin IA, conjunto de participantes | 90 días | 0,32 desviaciones estándar; p = 0,04 |
| Revisión y corrección sin IA, sénior (siete años o más) | 90 días | 0,45 desviaciones estándar; p = 0,02 |
| Revisión y corrección sin IA, júnior (menos de siete años) | 90 días | Sin ganancia media |
Las observaciones cualitativas sobre esa tarea describieron diferencias en la forma de editar. Los júnior dedicaban tiempo a retoques introductorios o detectaban problemas sin aplicar las correcciones. Los sénior tendían más a rehacer reivindicaciones y a considerar cómo una formulación podía estrechar la protección.
Qué permite concluir el estudio
Los resultados distinguen entre dos tareas: la IA mejoró las puntuaciones de redacción simulada, mientras que la ventaja media en la posterior revisión sin asistencia fue distinta según la experiencia. El ensayo no midió contratación, desplazamiento laboral, resultados para clientes ni validez de patentes reales; por tanto, no determina si la IA sustituirá a los abogados de patentes.
La observación duró tres meses y la muestra procedía de 11 firmas estadounidenses. El documento de trabajo indica que Google financió los costes directos del experimento y declara vínculos laborales, de capital y como contratistas entre varios coautores y la empresa.