Amazon planea invertir unos 220.000 millones de dólares en gastos de capital durante 2026, mientras que AWS asumiría la propiedad de algunos racks antes de poder instalarlos y ponerlos en servicio. El 19 de octubre, Business Insider informó de que el proceso Early Rack Receipt adelanta ese compromiso: si la energía o la instalación se retrasan, Amazon puede desembolsar dinero antes de que los equipos generen ingresos.
Qué incluye el plan de Amazon para 2026
La cifra corresponde al gasto de capital previsto por Amazon, no a dinero ya desembolsado. Un análisis de Insider Monkey publicado en Yahoo Finance sitúa la estimación anterior en unos 200.000 millones de dólares y atribuye parte del aumento al encarecimiento de la memoria. El plan abarca inversiones más allá de la IA, como satélites, robótica logística y tiendas Whole Foods; la computación para IA sería su componente principal, según Bloomberg Podcasts.
La brecha entre el desembolso y el momento en que un equipo empieza a producir ingresos es una cuestión de finanzas corporativas tanto como de infraestructura.
Cómo Early Rack Receipt adelanta el compromiso de caja
Según Business Insider, correos internos de agosto describían la preparación de Early Rack Receipt, un proceso por el que Amazon pasa a ser propietaria de ciertos racks Nvidia GB300 antes de que lleguen al centro de datos. El medio informó de que un correo proyectaba unos 5.000 millones de dólares en entregas durante agosto y alrededor de 3.000 millones al mes después. Eran previsiones de entregas, no cifras de equipos ya instalados.
El desfase importa porque comprar o asumir la propiedad del equipo no equivale a poder usarlo. Personas familiarizadas con el proceso contaron a Business Insider que algunos centros tenían espacio para más racks, pero no suficiente energía disponible para encenderlos; parte del material esperaba en almacenes intermedios. Los permisos eléctricos, la refrigeración, los equipos eléctricos y las obras, además del suministro de servidores, siguen calendarios distintos.
La portavoz de Amazon defendió que almacenar equipos terminados cerca de los emplazamientos es una práctica habitual y señaló que AWS cuenta con sistemas para seguir sus activos. También rechazó la idea general de que AWS carezca de una previsión para instalar la infraestructura. La información sobre la falta de potencia se refería a algunos centros, no a toda la red de AWS.
La disponibilidad de energía y los plazos de construcción forman parte de un debate más amplio sobre la capacidad de los centros de datos en Estados Unidos. NeoTeo ha tratado los retrasos de capacidad atribuidos a moratorias y la postura de AWS ante las moratorias y un proyecto de Maryland.
Qué dicen las cifras de AWS sobre la demanda
Business Insider informó de que los ingresos de AWS crecieron un 37 % en el segundo trimestre de 2026, su mayor avance en 18 trimestres, y que la cartera de pedidos alcanzó los 496.000 millones de dólares. Son indicadores de demanda del negocio en su conjunto: no indican cuándo entrarán en servicio los nuevos racks ni cuánto rendimiento generará esa capacidad.
En una reunión interna de septiembre, Prasad Kalyanaraman, responsable de buena parte de la expansión de infraestructura de IA de Amazon, describió el negocio de IA y aprendizaje automático como muy negativo en flujo de caja libre. También esperaba que el flujo de caja libre de Amazon siguiera en negativo durante un par de años, aproximadamente, según Business Insider.
El análisis de Insider Monkey recoge supuestos de la dirección sobre el horizonte de recuperación: los centros de datos podrían seguir siendo útiles durante más de 30 años; servidores y equipos de red alcanzarían el punto de equilibrio en algo menos de tres años y tendrían una vida útil de cinco a seis; y la mayor parte de la capacidad de IA estaría contratada por al menos cinco años. Son los plazos previstos para los activos y la capacidad, frente al gasto que Amazon planea asumir durante 2026.