El iPhone 18 Pro tiene un argumento claro para quien usa controles fotográficos manuales: su cámara principal incorpora apertura física variable. Las pruebas térmicas y de batería añaden datos para valorar el cambio, desde una partida de Wild Rift al aire libre hasta una sesión de vídeo por Wi-Fi. Business Insider ve más motivos para dar el salto desde un móvil antiguo que desde un iPhone 17 Pro.
La apertura variable da más control, con un efecto moderado en la profundidad de campo
La cámara principal permite elegir entre cuatro aperturas físicas: f/1.48, f/1.8, f/2.8 y f/4.0. La apertura, o diafragma, regula cuánta luz llega al sensor y también influye en la profundidad de campo, es decir, en cuánto espacio por delante y por detrás del sujeto aparece enfocado. Las cámaras Ultra Wide y Telephoto tienen aperturas fijas de f/2.2 y f/2.8, respectivamente.
La ventaja práctica es el control, no una garantía de que cada foto salga mejor. Andrew Ethan Zeng, tras un mes con el teléfono, consideró modesto el cambio de profundidad de campo y lo relacionó con el pequeño sensor del móvil. Para quien suele disparar en automático, este ajuste puede pesar menos en la decisión que para quien quiere intervenir en la toma.
Qué dicen las pruebas de temperatura
Las dos pruebas térmicas comparan móviles y cargas de trabajo diferentes. Business Insider informó de que el iPhone 18 Pro acabó más de tres grados por debajo de un iPhone 17 después de diez minutos de League of Legends: Wild Rift al aire libre, con el brillo de la pantalla al máximo.
LTT Labs comparó el iPhone 18 Pro con el iPhone 17 Pro en una prueba de estrés de 20 minutos con 3DMark Wild Life Extreme. Al terminar, el rendimiento del 18 Pro seguía por encima del pico del 17 Pro. Los dos teléfonos habían caído hasta aproximadamente el 66-69 % de sus propios picos de rendimiento. LTT Labs también informó de que la cámara de vapor del 18 Pro tiene tres veces la superficie de la del 17 Pro, pero señaló que el 18 Pro realizó más trabajo de referencia y que el consumo y los ajustes térmicos pueden variar. La prueba no permite atribuir el resultado únicamente a la cámara de vapor.
La cámara de vapor es un componente de refrigeración que ayuda a repartir el calor. Estos resultados interesan sobre todo si juegas o haces tareas exigentes durante bastante tiempo: el rendimiento sostenido describe cómo responde el móvil bajo carga, no solo su velocidad máxima en un instante.
Batería: resultados de laboratorio y una experiencia de uso
En la prueba de CNET, el iPhone 18 Pro llegó al 82 % de carga tras 30 minutos por cable. En otra prueba, de tres horas de vídeo por Wi-Fi, retuvo más carga que los demás móviles incluidos y perdió ocho puntos porcentuales menos que el iPhone 17 Pro.
Andrew Ethan Zeng contó que, tras un mes de uso mixto, promediaba unas 6,5 horas de pantalla activa y tres horas con la pantalla inactiva. Es una experiencia personal; las cifras de CNET, por su parte, corresponden a sus pruebas de carga y reproducción. Ninguna de estas mediciones equivale por sí sola a una autonomía diaria fija.
Uso diario: controles útiles y algunas fricciones
Business Insider encontró que algunos controles ampliados de la cámara podían resultar confusos o activarse sin querer, y que ciertos retoques de fotos con Apple Intelligence no eran precisos. Zeng también contó que tuvo dificultades con Face ID desde algunos ángulos al dejar el móvil sobre la mesa, rozaba accidentalmente el botón Camera Control y oyó distorsión en los altavoces a volumen alto. Son observaciones de esos análisis y de ese uso, no una descripción de la experiencia de cada propietario.
Andrew Ethan Zeng repasa un mes con el iPhone 18 Pro; el vídeo está en inglés.
Precio en España y a quién le compensa
En España, Movistar publica un precio al contado de 1.469 € para el iPhone 18 Pro de 256 GB y de 1.719 € para el modelo de 512 GB. Son 250 € de diferencia entre ambas capacidades. Movistar también anuncia pagos mediante Swap, una oferta distinta del precio al contado. Consulta los precios de iPhone en Movistar.
Business Insider desaconseja el cambio desde un iPhone 17 Pro por relación entre coste y mejora, y plantea un caso más favorable para quienes vienen de móviles antiguos. Si ya tienes el 17 Pro, la apertura variable puede justificar el salto si de verdad vas a usarla; las pruebas de rendimiento pueden interesarte si sometes el teléfono a cargas prolongadas. Para el resto, conservar el móvil actual evita pagar por controles que quizá apenas utilizarías.
La comparativa de NeoTeo entre el iPhone 18 Pro y el iPhone 17 Pro ofrece contexto adicional para valorar el cambio de generación.