El 26 de octubre de 2026, Jay Stanley publicó en la American Civil Liberties Union (ACLU) una advertencia: el análisis con inteligencia artificial de los historiales de lectores automáticos de matrículas puede generar sospechas y contribuir a controles policiales. El artículo recoge varios casos en Estados Unidos, entre ellos el relato de Grace Knowles sobre una parada en septiembre de 2025.

Cómo se forman los historiales de desplazamiento

Un lector automático de matrículas (ALPR, por sus siglas en inglés) registra lecturas o imágenes de matrículas asociadas a un lugar y una hora. Al reunir esos datos se puede reconstruir el recorrido de un vehículo. La ACLU sostiene que herramientas de inteligencia artificial pueden analizar esos historiales en busca de patrones o asociaciones entre vehículos y generar alertas o sospechas.

La organización llama «control con pretexto» a una parada justificada por una supuesta infracción menor cuando el objetivo de la investigación es otro. En su artículo, Jay Stanley advierte de que el análisis de recorridos puede dar pie a esa clase de controles.

El relato de Grace Knowles

La ACLU publicó el relato de Knowles sobre una parada ocurrida en septiembre de 2025, durante un viaje por carretera a través de Oregón, Texas y Luisiana, con destino a Florida. Según contó, el agente le dijo que un lector de matrículas había detectado patrones de viaje sospechosos.

Knowles también dijo que el agente le enseñó una interfaz con un mapa de Estados Unidos, círculos que marcaban lugares por los que había pasado y fotografías de su matrícula. Es la descripción que ella hizo del encuentro.

Otros casos citados por la ACLU

Los demás episodios que recoge la organización involucran a distintos organismos y circunstancias. En uno, un conductor de una empresa de mudanzas de muebles fue parado por un agente local a petición de la Patrulla Fronteriza, a unos 160 kilómetros de la frontera con México, tras viajar desde Carolina del Sur. La ACLU afirma que el registro del camión no encontró nada ilegal; los agentes arrestaron al conductor bajo sospecha de blanqueo de capitales e incautaron su dinero.

En Texas, un jurado dio la razón a Alek Schott en un caso relacionado con una parada vinculada a vigilancia. La ACLU afirma que un agente local dijo que Schott había pisado la línea de un carril y que las imágenes de la cámara del salpicadero mostraban que no era así.

La ACLU también recoge el caso de una abuela de California a la que agentes de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) preguntaron por sus visitas a casinos, aparentemente a partir de sus patrones de conducción. En otro episodio, ocurrido en abril de 2025, un hombre fue señalado para un control tras viajar entre Wisconsin y Michigan.

La advertencia de Stanley se centra en el uso de historiales de desplazamiento para generar sospechas. Los episodios que describe la ACLU corresponden a personas, lugares y organismos distintos.