El 15 de octubre de 2026, CERN y Mistral anunciaron que habían firmado una declaración de intenciones para desarrollar modelos de IA destinados a la investigación científica, con un foco inicial en física de altas energías. El proyecto incluye Flare, un modelo previsto para la física de colisionadores; la declaración describe su desarrollo como un objetivo de la alianza, no como un sistema ya operativo. (CERN)
Qué pretende hacer Flare
CERN plantea entrenar Flare con miles de millones de colisiones protón-protón simuladas del Gran Colisionador de Hadrones (LHC). El objetivo es crear un único modelo preentrenado, denominado Large Physics Model, que aprenda a través de varias etapas del análisis de colisiones.
La reconstrucción actual se basa en cadenas de algoritmos especializados: procesan las señales de los detectores para reconstruir partículas y otros objetos que los físicos utilizan en sus análisis. Flare pretende apoyar varias tareas de esa cadena:
- reconstruir colisiones;
- identificar partículas;
- señalar señales inesperadas;
- evaluar diseños de futuros detectores.
El alcance propuesto importa: en lugar de limitarse a una herramienta para una sola etapa, el modelo aspira a servir a varias tareas de física de colisionadores. CERN y Mistral también plantean desarrollar capacidades de IA que puedan compartirse con la comunidad de física.
La IA que CERN ya aplica a la física de partículas
En un explicador publicado el 13 de junio de 2024, CERN describió búsquedas de ATLAS y CMS que empleaban aprendizaje automático para localizar chorros de partículas atípicos y características anómalas en colisiones. En los resultados de CMS que el CERN detalló, los métodos tenían sensibilidades distintas y ningún algoritmo era el mejor en todos los casos. (CERN)
Ese trabajo ofrece contexto sobre el uso de métodos de IA especializados en física de partículas. Flare es una propuesta distinta: un modelo que pretende abarcar varias tareas del análisis de colisiones.
La escala de datos del LHC
CERN cifra en alrededor de un exabyte —un millón de terabytes— los datos experimentales del LHC almacenados hasta la fecha del anuncio. Para el High-Luminosity LHC (HL-LHC), CERN espera que el número de colisiones se multiplique por diez y que la instalación empiece a operar alrededor de 2030. (CERN)